Opinión

Voces mexicanas

 
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Cámara de Diputados

Las reacciones de distintos sectores de la sociedad mexicana ante las notorias, frecuentes y ofensivas alusiones del presidente Trump acerca de nuestro país, de nuestro acuerdo comercial, nuestra frontera y tantas otras, empiezan a despuntar en el horizonte.

Vale la pena revisar la canalización de estas respuestas, inicialmente viscerales y descarnadamente nacionalistas. A estas alturas de segunda vuelta parecen más reflexivas, inteligentes y organizadas.

El día de ayer los dos principales organismos del sector privado, el CCE (Consejo Coordinador Empresarial) y el CMN (Consejo Mexicano de Negocios), presentaron en Los Pinos la iniciativa 'Fuerza México' que propone, en síntesis, activar las extensas redes de empresarios estadounidenses e internacionales para promover y difundir una imagen positiva de nuestro país. El esfuerzo, estratégico y valioso, va mucho más allá que una simple campaña de imagen o relaciones públicas.

Pretende transmitir el mensaje a sus contrapartes en Estados Unidos y Canadá del daño que podría causar disminuir la relación comercial tripartita.

Es la primera iniciativa puntual, precisa, con acciones concretas que el sector privado propone en este escenario de confrontación y maltrato por parte del gobierno americano. ¡Enhorabuena!

La Cámara de Diputados responde con gravámenes a empresas estadounidenses en México, ante la amenaza de cobrar impuestos a las remesas de nuestros connacionales.

La organización Mexicanos contra la Corrupción, a través de su directora ejecutiva, María Amparo Casar, convoca y encabeza una marcha de la sociedad civil en contra del presidente Trump. A esta iniciativa se sumaron muchas otras organizaciones y hasta la UNAM, para coordinar un esfuerzo articulado de expresión social de rechazo, repudio y negativa rotunda a los dichos y políticas del presidente de Estados Unidos.

Tiene un impacto en la narrativa social, cuando miles de personas salgan a las calles el próximo domingo a decir NO al habitante de la Casa Blanca. El impacto es simbólico si se quiere, pero reviste un significado profundo en términos de unidad, identificación social, cultural, étnica en el México diverso, plural, dividido y diferenciado que somos.

De la misma forma, surgen múltiples acciones en los consulados y oficinas mexicanas en territorio estadounidense, para defender, asesorar y orientar a ciudadanos mexicanos que puedan ser deportados, detenidos o encarcelados.

La Cancillería anunció en enero al término de la Reunión de Cónsules y Embajadores (REC2017) que las estrategias de acción serían en múltiples niveles, más allá de los canales diplomáticos clásicos.

Empresarios, universitarios, académicos, organismos sociales y ambientales, todos deben sumar en transmitir a las contrapartes americanas que México se mantendrá de pie frente a la agresión, el hostil acoso para debilitar y manipular a nuestro gobierno y a la opinión pública.

Los Estados Unidos de América no son una empresa, Mr. Trump. No son una organización que acata y obedece los comandos de su CEO.

Es un país enorme, diverso, plural, rico, acogedor de la migración
–semilla primigenia de su nación–, potente y poderoso en el mundo. Fue durante todo el siglo XX la potencia hegemónica que inclinó la balanza al término de la Segunda Guerra Mundial y, a pesar de sus enormes y profundas contradicciones –como todo país sobre la tierra– es un país que ha defendido históricamente los derechos de los individuos, de la libertad, de la expresión, del pensamiento y de toda fe y creencia religiosa.

Resulta inconcebible que el presidente de este importante y poderoso país pretenda hoy defender los derechos comerciales de la empresa de su hija Ivanka porque la retiraron de algunas tiendas departamentales.

¿No tiene usted nada importante qué hacer? ¿No se supone que se había concluido todo conflicto de interés entre su cargo y el de sus empresas o de sus hijos?

Resulta inexplicable que el titular del Poder Ejecutivo lance un ataque verbal en contra del juez James Robard, de Seattle, que falló en contra de su veto a migrantes o viajeros provenientes de siete naciones árabes. ¿Y la separación de poderes? ¿Y el respecto al Poder Judicial?

Vivimos el mundo al revés, donde el defensor eterno del libre comercio y del capitalismo se convierte hoy en un sistema proteccionista, que veta el libre flujo de inversiones y capitales, que pretende imponer sanciones e impuestos.

Qué paradoja, que ese campeón del comercio mundial sea hoy China, un sistema cerrado, proteccionista, desconectado del mundo por décadas –o milenios tal vez.

Los aliados se convierten en sospechosos adversarios (México, OTAN, Unión Europea) y los históricos opositores son ahora abrazados y aplaudidos como socios y amigos: Rusia.

La acción estratégica, calibrada y estudiada de forma quirúrgica de nuestras voces, asociaciones y socios comerciales será fundamental para elevar un mensaje a Washington: “Vamos juntos, si me dañas o perjudicas las consecuencias serán compartidas”.

Twitter: @LKourchenko

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