Opinión

¡Viva México! Los indicadores recientes confirman el inicio de la aceleración

El conjunto de los indicadores más oportunos de nuestra economía están dando la vuelta rápidamente. De hecho, nuestro Indicador Actinver de la Economía de México para agosto creció 6.0 por ciento anual, y nos permite pronosticar un crecimiento preliminar de alrededor de 3.0 por ciento anual en el IGAE de ese mes. Cifra que el Inegi va a reportar el próximo 24 de octubre.

Otro de nuestros indicadores oportunos, el IBAM nos señala que para el pasado julio, todavía vamos a observar un crecimiento relativamente flojo en la actividad económica, estimada en más 1.6 por ciento anual originalmente. Pero el reporte de la producción industrial que el Inegi publicó la semana pasada salió por arriba de las expectativas, más 2.1 por ciento anual, vs. 1.8 por ciento anual que preveía el consenso de los analistas, básicamente por un mejor desempeño de la industria de la construcción, que creció a 3.5 por ciento anual. El IGAE de septiembre lo vamos a conocer el 24 de septiembre, y muy probablemente salga arriba de 2.5 por ciento anual.

En las cifras de Walmart y de la ANTAD de julio y agosto, las ventas a tiendas comparables en términos reales siguen cayendo de manera anualizada, pero cada vez menos negativas. Las tiendas departamentales ya presentan un incremento real de 3.4 por ciento anual en sus ventas de agosto a tiendas comparables, mientras que las de autoservicio presentan aún una caída del menos 1.4 por ciento real anual. No nos sorprendería que los datos de septiembre ya sean positivos, después de 24 meses muy malos.

La percepción del clima de negocios no ha mejorado, precisamente por la contracción acumulada que se ha registrado en el mercado interno. El Índice de Confianza Económica del Instituto Mexicano de Contadores Públicos de agosto bajó en sus dos componentes: la percepción sobre la situación vigente y sobre la futura bajaron en relación a julio, pero en las variaciones anuales se tiene una clara tendencia de mejoría desde el pasado febrero, cuando estas percepciones negativa tocaron fondo. La percepción sobre la situación vigente ya presenta una variación anual positiva.

Junto a la construcción, algo que ha sorprendido aún más, es el disparo de las ventas de automóviles en los últimos dos meses en nuestro mercado.

¿Y cómo vemos el futuro? Las estrellas se están alineando para la generación de un mayor velocidad en la actividad económica. Los indicadores ISM de Estados Unidos se ubican arriba de 59 unidades en ambos componentes, la manufactura y los servicios, lo que implica una muy importante aceleración. El gasto de inversión tanto del sector público como del privado están despegando. Las expectativas que son uno de los principales condicionantes de los hechos económicos están claramente variando hacia el optimismo, en particular en algunas regiones como en el Bajío, así como en algunos sectores como en el aotomotor, en el de aparatos electrónicos y digitales, en el de telecomunicaciones, el de energía, el de la construcción pesada y en el sector financiero.

Estamos entrando al círculo virtuoso de mayor inversión, buen desempeño del comercio exterior, más empleo, mayores ingresos fiscales, mejores utilidades en las empresas, mejoría en las expectativas. En Actinver estamos pronosticando crecimientos de entre 3.3 a 4.5 por ciento en los meses que restan hasta el cierre del año.

La Secretaría de Hacienda presentó el paquete económico 2015 al Congreso en el que resalta una disminución en el pronóstico de crecimiento de la economía para el año entrante de 4.7 por ciento a 3.7 por ciento anual.

Siendo un año de elecciones intermedias, llama la atención que la propuesta del Ejecutivo plantea un presupuesto con un crecimiento en el gasto total de sólo 1.2 por ciento, con un incremento en los ingresos totales de 1.0 por ciento anual.

Aún cuando la inversión del gobierno no tiene previsto un incremento significativo, la muy importante cantidad de licitaciones de obra pública y de inversión en proyectos de infraestructura, y del sector de energía que se han estado anunciando, nos llevan a estimar que junto al buen desempeño de la economía de Estados Unidos, la de México podría llegar a crecer a una tasa de 4.0 por ciento en el próximo año.

Twitter: @ErnestoOFarrill