Opinión

Vino rosado, el vino para entender el vino

 

Si frecuentemente escuchamos a bebedores asiduos de vino afirmar que “el mejor blanco es el peor tinto”. Hablar sobre vino rosado resulta un tema intocable, porque para ellos este vino es el “innombrable” de la enología. ¡Qué pena! La ignorancia no permite poder disfrutar algunos placeres de la vida.

En México se identifica el rosado como vino dulce, gracias al posicionamiento de marca que tuvieron vinos provenientes de la denominación de origen Anjou, ubicada en el valle de Loire a finales de los ochenta. Pero los rosados no se limitan a un estilo de vino dulce, de hecho, los mejores rosados son apreciados por su ausencia de azúcar residual, es decir, el azúcar que no se convirtió en el alcohol durante la fermentación.

La mayoría de los vinos rosados en todo el mundo se elaboran a partir de uvas tintas. En términos generales el proceso consiste en que se prensan los frutos obteniendo así el mosto, que deberá estar en contacto con las cáscaras para que éstas aporten color. Al contacto del mosto con los hollejos se le llama maceración, pero a diferencia de un tinto, la maceración en un rosado es más corta.

Para poder comprender mejor al vino rosado, tenemos que hablar de las sensaciones que provoca cuando se bebe; por ello es válido tener puntos de referencia como el vino blanco, que siempre será más ácido, mientras que el tinto es astringente. El vino rosado tiene la frescura del vino blanco y los matices aromáticos de un tinto. Podríamos decir que es un vino “comodín”, porque armoniza con alimentos difíciles de maridar tales como ensaladas sin exceso de vinagre, comidas orientales como la tailandesa, vietnamita, china o japonesa, pero principalmente y en términos generales, con nuestra gastronomía.

Una opción con estupenda relación precio-calidad es el EMINA 2012 de bodegas Matarromera de uva Tempranillo, que es ideal compañero de platillos como sushi, ceviches, tostadas o tacos de pollo, moles como el poblano, oaxaqueño, xiqueño o chichilo. Pero si deciden probar un rosado ligeramente dulce, les recomiendo el V de Casa Madero, que armoniza muy bien con caldo de camarón, chilpachole de jaiba, albóndigas al chipotle entre otras delicias. Les recomiendo beber estos vinos a una tempratura entre 10° y 12° para poder apreciar mejor sus características.

El vino rosado además de ser una opción excelente para refrescarnos durante la temporada de calor, es muy recomendable para quienes tengan la intención de iniciarse a beber esta milenaria bebida, ya que no es tan ácido o astringente como los blancos y tintos. No se dejen llevar por comentarios producto de la ignorancia y dense la oportunidad de probar un vino enaltecerá muchos platos de nuestra gastronomía. El vino rosado es el vino idóneo para iniciarse en el mundo del vino. ¡Salud!


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