Opinión

¿Viene una “revolución presupuestal”?

 
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Luis Videgaray

El viernes pasado le pregunté al secretario de Hacienda, Luis Videgaray, por la profundidad que tendrá la revisión del Presupuesto de Egresos de 2016 (PEF), para realizarse con una metodología “base cero”.

Al responder esta pregunta, dijo lo siguiente:

“La única forma de hacerlo y hacerlo bien es si nos atrevemos a revisar los programas y las estructuras del gobierno. Hay cosas que no se pueden ni se deben afectar, por ejemplo el pago a los pensionados de gobierno, eso es una obligación jurídica que tiene el gobierno que cumplir, el pago de la deuda, los interés y las amortizaciones, eso se va a seguir haciendo, pero hay muchas áreas del gobierno que sí debemos de revisar, programas de gasto que están evaluados como regresivos, es decir que no contribuyen a una mejor distribución del ingreso o que no cumplen con metas de evaluación claras, o francamente tienen duplicidades”.

Si de verdad se trata de lo anterior, van algunas ideas que podrían tomarse en cuenta y que rebasan lo que en sentido estricto es el Presupuesto de Egresos, para contemplar también gastos fiscales.

1.- La tasa cero del IVA para alimentos es altamente regresiva, pues la mayor parte de los gastos fiscales que se otorgan a través de este impuesto diferenciado se van a los estratos de mayores recursos. La estimación del monto al que equivalen las tasas reducidas del IVA en conjunto es de 198 mil 614 millones de pesos.

2.- De acuerdo con la evaluación de la política social que ha hecho el Coneval, los subsidios a la electricidad doméstica también forman parte de una de las asignaciones más regresivas del gasto público, ya que la tarifa de alto consumo sólo se aplica a 416 mil hogares de los 34 millones registrados en CFE. Es decir, 98.7 por ciento de los usuarios domésticos recibe subsidio, lo que le da un carácter regresivo.

3.- Los sistemas de pensiones que retiran en condiciones privilegiadas a los trabajadores de las entidades públicas, como Pemex, CFE, banca de desarrollo o IMSS por citar sólo algunos, requerirían una revisión completa para que, aunque se cumplan los compromisos contractuales con los pensionados, en el futuro tengan un esquema más cercano al promedio de los trabajadores del país.

4.- El Coneval también ha identificado que una parte muy importante de los gastos en seguridad social tienen un carácter altamente regresivo debido al escaso alcance que tienen muchos de ellos.

5.- Los subsidios a la educación superior pública son altamente regresivos. Aunque se trate de algo políticamente incorrecto proponerlo, su revisión debiera ser uno de los capítulos más importantes del Presupuesto Base Cero.

6.- Los privilegios de los que gozan los sindicatos del sector público, más allá de las pensiones, dan mucha tela de donde cortar. Una revisión cuidadosa del clausulado de los contratos colectivos de los petroleros, electricistas, del IMSS, sería condición esencial para mejorar el efecto distributivo del gasto público.

Soy escéptico de que tengamos de verdad una revolución presupuestal, pero creo que hay que otorgar al gobierno el beneficio de la duda.

Twitter: @E_Q_

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