Opinión

Viene el Instituto
del Juego

A mediados de la próxima semana una comisión especial de la Cámara de Diputados presentará una iniciativa para poner en orden toda la industria de casinos, juegos y sorteos en el país. Los diputados propondrán que la ley dé vida a un nuevo Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, como órgano desconcentrado de la Secretaría Gobernación. Este instituto tendrá autonomía técnica y operativa.

Luego de tantas décadas de omisiones en la industria de juegos, apuestas y sorteos, finalmente hay un acuerdo para que la Secretaría de Gobernación se convierta en una entidad reguladora transparente de este sector, dejando atrás una larga etapa que se prestó a la discrecionalidad, la corrupción y las prebendas.

La nueva ley de juegos establecerá que solamente las personas mayores de 21 años podrán tener acceso a las casas de apuestas y casinos, y que no podrán existir salas VIP. Asimismo, se prohibirá explícitamente que estos establecimientos se instalen a menos de 500 metros de zonas arqueológicas, reservas naturales, hospitales, edificios dedicados al culto religioso, escuelas, universidades y lugares declarados como patrimonio cultural tangible o intangible. Esto último haría, por ejemplo, que no se pudieran realizar apuestas en lugares cercanos a una plaza de mariachis como Garibaldi, porque esa música fue declarada patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la Unesco. Este punto será polémico, porque la música de mariachi ha estado cercana de palenques y ferias donde tradicionalmente se celebran, por ejemplo, peleas de gallos.

En los casinos y casas de apuesta estará prohibido regalar bebidas alcohólicas, incluso si se trata de una promoción. No se podrán poner guarderías en sus instalaciones, y se prohibirá cruzar apuestas sobre ligas menores a la de mayor nivel en cada especialidad.

Un tema peculiar es que los casinos deberán adoptar el Código de Mejores Prácticas Corporativas de la Bolsa Mexicana de Valores. Asimismo, hasta el momento la iniciativa no contempla que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) pueda ejercer sus facultades de inspección y conciliación en apuestas y sorteos; es decir, si un cliente queda molesto con el resultado de una apuesta, no podrá acudir a esa Procuraduría para conciliar con el establecimiento.

Los dueños de los casinos deberán tener protocolos que prevengan delitos dentro de sus instalaciones, y deberán entregar un informe de ingresos bruto mensualmente al gobierno. Asimismo, deberán habilitar un sistema central de apuestas que estará conectado permanentemente al Instituto del Juego, e integrar un listado de los empleados de cada casino y centro de apuestas.

El gobierno será serio. Esto no es cosa de juego.

Twitter: @SOYCarlosMota