Opinión

Viejitos y 'jodidos'

 
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Viejitos y jodidos.

Imaginemos este escenario: en el año 2030, es decir, en escasos 14 años, millones de mexicanos se jubilan esperando que, a la quincena siguiente, en lugar de recibir su salario, su afore empiece a depositarles una renta vitalicia hasta el día de sus muertes. La famosa pensión del IMSS dejó de funcionar para la mayoría unos años atrás, digamos, en 2025. Pero los millones que se están jubilando bajo el sistema de afores se empiezan a llevar una gran sorpresa: el dinero de su jubilación no les alcanzará para vivir dignamente.

En medio de un escenario donde muchas personas se percatan de que vivirán en la miseria, 'jodidos', aparece por quinta ocasión Andrés Manuel López Obrador como candidato en la elección presidencial de ese año y, a sus 76 años (más o menos la edad a la que se postuló Bernie Sanders a la presidencia de Estados Unidos), promete regalar una tarjeta con dinero depositado mensualmente a cada persona que se jubile con una afore insuficiente. AMLO finca su nueva campaña en el recuerdo que generó en muchos adultos años atrás, y recupera miles de testimonios que hablan de la famosa “tarjeta de López Obrador”. AMLO gana la elección por amplio margen y tres años después, ante la insostenibilidad financiera de su ocurrencia, la deuda soberana de México es degradada a nivel “basura”.

Un escenario así es perfectamente factible si no hacemos caso a la alarma que se emitió en la Primera Convención Nacional de Afores de esta semana y que se resume en un dato muy simple: es necesario llevar a 15 por ciento la aportación mensual que se hace al sistema de afores actual porque, de no hacerlo, la presión sobre el sistema financiero nacional será descomunal. Actualmente la aportación equivale al 6.5 por ciento del salario. Una bicoca.

Urge que los diputados escuchen lo que dijeron esta semana Carlos Noriega, Carlos Ramírez, Fernando Aportela, y todos quienes lanzaron una voz de alerta para que se corrija el nivel de aportación. La situación es grave. El modelo mexicano fue copiado del chileno, pero en Chile ya estalló una crisis social porque la pensión promedio que arroja el sistema no llega ni a medio salario mínimo. El domingo pasado más de un millón de personas se manifestaron en aquel país, demandando la cancelación del sistema.

Ojalá todos los medios de comunicación dieran una cobertura relevante a este grave problema. Pero no es así. Esta semana interesó más en la radio y TV el regreso de los medallistas olímpicos de Río y la impugnación de los políticos a la Ley 3de3. Y eso lo único que significa es que, al no hacer caso de un cambio fundamental que tendríamos que hacer, estamos cultivando un país que en pocos años estará lleno de viejitos y 'jodidos'.

Twitter:@SOYCarlosMota

Correo:motacarlos100@gmail.com

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