Opinión

Veracruz: la cola más larga

 
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Veracruz: la cola más larga.

Cuentan que el año pasado, cuando se iba a definir la candidatura priista a Sonora, Manlio Fabio Beltrones planteó en Los Pinos una cuestión que resultaría crucial en el desenlace de las elecciones de aquel estado.

El sonorense habría pedido a la Presidencia tener en cuenta a cuál de las dos opciones finalistas del tricolor –Claudia Pavlovich y Ernesto Gándara– costaría más trabajo defender de los ataques de la oposición. Usando lenguaje coloquial la pregunta fue: quién tiene la cola más larga, y por tanto más riesgos de que se la pisen.

Luego vino la campaña y oiríamos a la candidata tricolor pedir un favor, un ride aéreo desde Las Vegas a un empresario a quien, se deslizó, Pavlovich habría consentido desde el Senado.

El revire también involucró aeronaves: el panista Javier Gándara se hizo bolas intentando explicar que Acción Nacional rentaba un avión que era, negocio redondo, propiedad del candidato blanquiazul.

La guerra sucia estaba por los aires. Y la cola más larga resultó ser la del panista. El resto es historia.

Meses después, y ya con Beltrones como presidente del PRI, se repuso el proceso electoral colimense. La elección, que culminó en enero de este año, se vio influenciada por unos audios sobre pasajes íntimos del panista Jorge Luis Preciado, que para sorpresa de propios y extraños había resultado altamente competitivo en la campaña. La guerra sucia, de nuevo, explica buena parte de la victoria del hoy gobernador priista, Ignacio Peralta.

Con esos antecedentes inmediatos llegamos a las contiendas que en doce estados renovarán gobernador el próximo 5 de junio.

Quien haya pensado que por la terrible gestión del gobernador (es un decir) Javier Duarte el PRI-Gobierno estaba resignado a perder Veracruz, la entidad de padrón más abultado de cuantas están en juego (tiene más de 5.5 millones de votantes), no tuvo que esperar mucho para ver que no es así, y que, como en Sonora o en Colima, la guerra sucia será protagonista de los comicios en ese estado.

Si para el caso veracruzano el Partido Acción Nacional se hubiera hecho la pregunta de quién tiene la cola más larga, ¿habrían elegido al polémico Miguel Ángel Yunes como su abanderado?

En todo caso, es demasiado tarde para esas dudas. Las listas de supuestas propiedades inmobiliarias de Miguel Ángel Yunes que han circulado en los últimos días dañarán las posibilidades de la oposición en Veracruz. Y la andanada, todo hace pensar, apenas comienza.

Aunque si hablamos de colas largas, PAN y PRD, que también patrocina a ese Yunes, podrían plantearse que si alguien tiene mucho qué explicar ese es Javier Duarte.

Pero la oposición no tendrá éxito si se mete al callejón de la guerra sucia. Ello al menos cuatro razones: 1) Aun antes de la contienda, la fama de Miguel Ángel Yunes no era necesariamente la de alguien que pudiera ser visto como la antítesis de Duarte. 2) Encima, los audios filtrados sí harán mella en la legitimidad de cualquier reclamo de Miguel Ángel Yunes. 3) No por falta de ganas, sino por ineficaces, panistas y perredistas no igualarán las malas artes del PRI beltronista en cuanto a tirar lodo. 4) Qué más se tendría que decir de Javier Duarte –protector de violadores de menores de edad como la chica Daphne– como para que alguien crea que hay todavía margen al asombro en cuanto al lamentable récord del gobernador (es un decir) de Veracruz.

Que nadie dé a Veracruz por perdida para el PRI, porque la verdadera pregunta es, otra vez, qué tan larga es cola por pisar.

Twitter: @SalCamarena

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