Opinión

¿Vendrá la recuperación del peso?

 
1
 

 

peso

Seguramente usted no conoce a Sireen Harajali, quien es una estratega que trabaja en Mizuho Bank y que apareció en los rankings que prepara regularmente Bloomberg como la que mejor predijo el comportamiento del peso frente al dólar en el último trimestre del año 2015.

Harajali se dedica desde hace 5 años a operar con pesos, tanto para Credit Agricole como para Mizuho.

Lo relevante es que esta semana comentó que visualiza un rebote de nuestra moneda frente al dólar en la última parte de este año.

Y Harajali no está sola en esa perspectiva. La Encuesta quincenal de expectativas que levanta Banamex reportó el pasado 20 de enero un estimado de 17.50 pesos por dólar para el cierre de 2016, como la mediana de sus expectativas.

Esto significa una ganancia de alrededor de un peso de nuestra moneda frente a la divisa norteamericana.

Casi todos los análisis apuntan a la expectativa de que, al paso de los meses, cuando la reacción emocional que hubo en las primeras semanas del año finalmente se diluya, los inversionistas reestructuren sus carteras e incluyan más activos en pesos, ante la mejor condición que tiene la economía mexicana si se compara con otros mercados emergentes.

Como le he comentado en otras ocasiones, y ahora le reitero luego de asistir al Foro Económico Mundial de Davos, hay una asimetría marcada entre la forma en la que se ve al país desde adentro y la manera en la que le valora desde afuera.

No es que adentro se dejen de ver fortalezas que tiene nuestra economía o que desde afuera se ignoren problemas como la corrupción o las deficiencias del Estado de derecho.

Lo que ocurre es que la importancia relativa que se da a cada cosa es diferente.

Frente a un mundo en el que hay problemas económicos en casi todas las grandes naciones del mundo emergente –salvo la India– se visualiza el crecimiento de poco menos de 3 por ciento esperado para México este año como muy bueno.

Y, con todo y los problemas que hubo, que las exportaciones manufactureras hayan logrado crecer en 0.8 por ciento en 2015 se ve también como signo positivo cuando el comercio internacional va a la baja.

En este contexto, anticipaba en la entrevista que me dio Ildefonso Guajardo la semana pasada en Davos, vendrán pronto anuncios de nuevos proyectos de inversión extranjera directa, que reafirmarán que no se trata sólo de percepciones de los extranjeros sino de decisiones de poner el dinero en el país.

Todo esto no será suficiente –desde luego– para regresar el dólar a 15 pesos, ni tampoco evitará que padezcamos más episodios de volatilidad como los que vivimos en las primeras semanas del año, pero sí evitará que la devaluación de nuestra moneda se traduzca en una crisis como ocurrió con mucha frecuencia en años anteriores.

Y, ese desempeño tampoco significa que vaya a desaparecer la inseguridad, ni la falta de Estado de derecho ni las deficiencias de la educación. Todo ello corre por vías paralelas a la del desempeño económico y serán muy relevantes para el largo plazo.

Pero en lo inmediato, no descarte en el segundo semestre una mejoría del peso incluso en mayor grado de lo que señala el promedio de los analistas.

Twitter:@E_Q_

También te puede interesar:

La gran apuesta

¿Cómo nos impacta el petróleo?

¿Cómo ve Carstens a la economía?