Opinión

Vale la confianza más que diez reformas

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Luis Videgaray, secretario de Hacienda

No se ha calibrado suficientemente la declaración que hizo el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, al Financial Times, en una nota publicada esta semana por los reporteros Jude Webber y John Paul Rathbone.

Podemos realizar 10 reformas energéticas pero si no añadimos confianza, no podremos aprovechar todo el potencial de la economía mexicana”, refirió.

Esta visión cambia radicalmente la idea de que el gobierno pensaba que bastarían las reformas y su adecuada instrumentación para propiciar el crecimiento y la inversión.

El hecho de que uno de los miembros más importantes e influyentes del gabinete haya expresado con tal claridad las cosas prueba que, al menos, en el gobierno hay conciencia de que se requiere confianza, lo que aquí hemos planteado una y otra vez: la reconstrucción de la confianza y de la credibilidad.

La construcción de la confianza es un proceso largo, complejo e incierto. No hay recetas ni calendarios. Y la reconstrucción es todavía más difícil. En la medida en que el gobierno generó una gran expectativa con las reformas, en esa misma las dificultades para producir resultados causaron desencanto.

Salvo que se produzca un cambio relevante en las intenciones de voto (siempre es posible) no es nada difícil que, pese a todos los ruidos y las crisis, la suma de los votos del PRI y del Partido Verde permita obtener más de 50 por ciento de los diputados en las elecciones de junio.

Al no haber cambio en el Senado, igual que la primera parte de este sexenio, se requerirán alianzas con el PAN o el PRD para realizar cambios constitucionales y a veces incluso legales.

Esta perspectiva también explica en alguna medida que a pesar de tener un proceso electoral en curso, se han tomado decisiones que pueden restar popularidad, como el recorte presupuestal.

A mi parecer, las principales acciones de gobierno no se están realizando con la mente puesta en las elecciones de junio.

Imagine el cuadro que habría si en 2016, ante la falta de coberturas, el déficit público se dispara y sobreviene una crisis financiera. Mejor ni imaginarlo.

Lo que puedo interpretar de las decisiones que se están tomando es que no sólo se quieren cuadrar las cifras de los presupuestos para este año, sino que se pretende tener margen de maniobra para 2016 y los años que le seguirán.

Algunos pensamos que la reconstrucción de la confianza requiere de uno o varios golpes de timón. Así lo he escrito en varias ocasiones en este espacio.

Sin embargo, pareciera que la decisión es la de una estrategia acumulativa que permita avanzar gradualmente en esa reconstrucción, sin importar que no se obtengan resultados espectaculares en lo inmediato.

Cuando los reporteros del Financial Times preguntaron a Videgaray si todo el gabinete y el presidente compartían su punto de vista, la respuesta textual fue: “Yo creo que sí”.

Ni la menor duda de que esa sea la perspectiva del presidente Peña, pero tengo serias reservas de que sea sinceramente la percepción de todos y cada uno de los integrantes del gabinete, que se sienten afectados por el recorte que apenas ahora están detallando.

Twitter: @E_Q_

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