Opinión

Una ‘sorpresa’ de 200 mil millones

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ME. Una ‘sorpresa’ de 200 mil millones.

Desde hace un par de semanas le he comentado en este espacio de la relevancia que tendrá para los resultados del Banco de México y para las finanzas públicas, la depreciación de nuestra moneda frente al dólar.

Las cifras son impactantes. Veamos algunos detalles.

El año pasado se generó un remanente de operación de 31 mil 449 millones de pesos.

De acuerdo al artículo 55 de la Ley del Banco de México, ese monto fue entregado al gobierno federal en abril de este año.

Dicha cifra derivó de una depreciación promedio del tipo de cambio de 3.96 por ciento.

El valor del dólar en el mercado interbancario fue de 13.36 pesos al año pasado contra 12.85 pesos en 2013.

La depreciación promedio en este año es, hasta este momento, de 18.6 por ciento, es decir, 4.7 veces superior al del año pasado.

Los estados financieros del Banxico reportan al primer semestre una ganancia de 180 mil 172 millones de pesos por valuación de sus activos en divisas y un resultado positivo pendiente de aplicar de 139 mil 230 millones de pesos.

De acuerdo al escenario descrito más arriba, la paridad promedio del segundo semestre sería 16.42 pesos por dólar y la depreciación promedio de ese periodo de 20.4 por ciento.

Es decir, al final del año podría haber un resultado positivo de alrededor de 280 mil millones de pesos que en un porcentaje alto podría convertirse en remanente de operación.

Los escenarios que tanto en Banxico como en Hacienda se hacen
–sobre la base de previsiones basadas en las tendencias que tenemos– estiman una cifra aplicable a la reducción de deuda de alrededor de 200 mil millones de pesos.

Se trata de un hecho histórico que contribuiría a lo que le he dicho que a mi juicio es el activo fundamental a cuidar en México en este momento: la estabilidad financiera.

El mercado interno de nuevo
Desde hace muchos meses le comentamos en este espacio que el modelo de crecimiento de México estaba cambiando y ahora el mercado interno sería el motor.

Esta semana se informó que las ventas de las empresas agrupadas en la ANTAD, a tiendas comparables, crecieron 7.8 por ciento en términos nominales en agosto.

Considerando una inflación anual de 2.59, tenemos un crecimiento real de las ventas de 5.2 por ciento, una de las cifras más altas de que se tengan registro.

Y una de las explicaciones de este hecho surgió ayer: los salarios contractuales crecieron en agosto a 4.6 por ciento, un crecimiento real de casi 2.0 por ciento.

Si lo suma al ritmo del empleo formal de 4.4 por ciento, se puede estimar un crecimiento de la masa salarial real de más de 6.0 por ciento. De no ser por estos resultados, el crecimiento del país quizás estaría por niveles de 1.0 por ciento o poco menos. Afortunadamente, es el mercado interno el que nos ha sacado a flote frente a la turbulencia internacional.

Twitter: @E_Q_

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