Opinión

Una revolución en las pensiones

 
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ME. Una revolución en las pensiones.

El mexicano promedio tiene actualmente alrededor de 30 años y lo último de lo que quiere hablar es de qué es lo que va a hacer cuando se retire.

Si empezó a trabajar –por ejemplo– a los 18 años, llevará 12 años de vida laboral y le faltarán todavía 35 años para llegar a la edad legal de retiro en el sector privado.

Por esa razón es que el tema de las pensiones y sus problemas no es precisamente muy popular en el país.

Quizás por eso, las propuestas que la OCDE hizo la semana pasada a México no despertaron la discusión que deben provocar.

En México tenemos muchos problemas con las pensiones: la gran mayoría de los pensionados vive mal, no les alcanza; peor aún, la mayor parte de los mexicanos de la tercera edad no tiene ninguna pensión, ni buena ni mala; no podemos financiar con los esquemas que tenemos los sistemas vigentes; y, si no hacemos cambios importantes, las cosas se van a poner peor en todos los órdenes. Las propuestas de la OCDE casi en todos los casos son impopulares, pero dan opciones.

Le comento algunas de las más importantes. La organización que encabeza José Ángel Gurría plantea modificar de manera inmediata el esquema de retiro de la llamada generación de transición entre los afiliados al IMSS.

El nuevo sistema basado en las Afore comenzó en julio de 1997. Pero si usted empezó a trabajar el 30 de junio de ese año o cualquier fecha previa, es parte de la llamada generación de transición.

Esta generación, que se ha ido retirando desde entonces y que lo hará –presumiblemente– todavía hasta poco después de 2030, puede optar por hacerlo con base en el viejo esquema de pensiones del IMSS, que en términos generales le da más recursos que si lo hiciera bajo el esquema de las Afore.

El pago de las pensiones de la generación de transición debe sufragarlas mayormente el gobierno.

Lo que la OCDE dice es que a partir de mañana pongamos un alto y el derecho adquirido de la generación de transición quede hasta el día de hoy, formando una parte de la pensión que se pagará al retiro. Y que, a partir de mañana, se genere otra parte de ese pago con el ahorro individual que se tenga en la Afore.

Quien se jubila con todos sus derechos en el viejo sistema y gana
–por ejemplo, el tope puede acceder– 52 mil 575 pesos al mes y ha ganado ese salario en los últimos cinco años, se puede retirar con esa pensión y ganarla el resto de su vida.

Si se retira a los 65 años, en promedio, tendrá ese ingreso por 12 o 13 años en promedio.

Si alguien que ganó ese monto se retira sobre la base del sistema de Afore, probablemente ganará 13 mil 700 pesos al mes el resto de su vida.

Y, esa desigualdad, obviamente es un problema.

La única manera de que el ahorro en las Afore pague un retiro más elevado es incrementando el porcentaje de ahorro obligatorio. La OCDE propone hacerlo gradualmente, ligándolo a incrementos salariales.

Pero además, el organismo internacional plantea ampliar los esquemas de protección social para las personas de la tercera edad.

El tema es más relevante y trascendente de lo que parece e impacta fuertemente a nuestro futuro. En otra entrega continuaremos la discusión.

Twitter: @E_Q_

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