Opinión

Un nuevo intento de cambiar la narrativa

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DF

La próxima semana comienza un nuevo intento de la administración de Enrique Peña para generar una nueva narrativa.

Hasta mediados de septiembre del año pasado, la historia que podía contar este gobierno era la de las reformas estructurales finalmente concretadas. Y el gran desafío era su correcta y ágil instrumentación.

Pero, de entonces a la fecha, hubo un giro de 180 grados.

Ocurrió la masacre de Iguala, la cancelación del proyecto del tren a Querétaro, la 'casa blanca' y Malinalco, luego siguió la caída de los precios del petróleo y el recorte presupuestal, como algunos de los hitos de este lapso.

A partir de la próxima semana, se hará una presentación de los beneficios que han traído las que son calificadas por el gobierno como “reformas transformadoras”. Se trata de 11, a saber: energética, telecomunicaciones, competencia económica, financiera, hacendaria, laboral, educativa, procedimientos penales, amparo, política-electoral y transparencia.

La idea es que los responsables de la instrumentación de cada reforma presenten en detalle los beneficios que se han obtenido y los que previsiblemente se conseguirán.

Es decir, se pretende que nuevamente la agenda sea marcada por la instrumentación de las reformas.

Sin duda es un buen ejercicio. Y lo será más si la sociedad hace un análisis crítico de los resultados que se van a presentar.

Pero, para hablar claro, dudo mucho que se logre cambiar la agenda mientras no haya otra información de más impacto que altere visiblemente la percepción de la gente.

Para construir una narrativa poderosa, lo primero que se necesita es saldar cuentas con el pasado inmediato.

Yo soy un convencido de que, por ejemplo, en el sector de la energía o de las telecomunicaciones, México ofrece enormes oportunidades de inversión que pueden atraer cantidades gigantescas de inversión.

En las últimas semanas he tenido oportunidad de hablar con directivos de empresas de los dos ámbitos y siguen apostando fuertemente a México.

Sin embargo, aun personajes como Larry Fink, uno de los financieros más importantes del mundo, nos aseguró su optimismo respecto a México, pero al mismo tiempo vio la conveniencia de superar “el malestar político y social reciente”.

Y lo más importante es que se puede.

Como aquí le he dicho una y otra vez, el tema principal es el de la percepción. Pero ésta no va a cambiar con una campaña publicitaria ni con anuncios a propósito de las reformas, sino con respuestas precisas, claras y contundentes a las inquietudes de la sociedad.

Tenemos una sociedad cada vez más madura, inquisitiva, escéptica, crítica. Mientras se piense que sólo es así el “círculo rojo”, mientras que el “círculo verde”, conformado por la gran mayoría de la sociedad, sigue siendo crédula, fácil de convencer, leal a sus inclinaciones partidista, se conducirá a un fracaso en el intento de construir la nueva narrativa.

Por el bien del país, ojalá que se entienda que ésta no podrá generarse sin cambiar de fondo la realidad del país.

Twitter: @E_Q_

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