Opinión

Un gobierno de rodillas

 
1
 

 

Así lucía Joaquín 'El Chapo' Guzmán cuando ingresó al Penal del Altiplano en febrero de 2004. (Especial)

“En México vivimos la paradoja de tener una competencia electoral intensa, que refleja la pluralidad del país, pero un Estado ineficaz, que no tiene la capacidad de cumplir con algunas de sus obligaciones básicas”, escribía un exgobernador en su artículo de opinión publicado hace cinco años (Reforma, 20-01-2010).

La cita se ajusta con certeza profética al momento que vivimos: las elecciones celebradas hace un mes fortalecieron la pluralidad política del país pero, con contadas excepciones, el Estado mexicano es incapaz de hacer cumplir la ley.

Paradójicamente, el exgobernador que firmaba ese artículo, Enrique Peña Nieto, es la cabeza del Estado más ineficaz que ha padecido el país en su historia democrática.

Es el presidente que recapturó al capo más buscado del mundo y no pudo mantenerlo tras las rejas; el presidente que con pericia política logró destrabar la parálisis legislativa con el Pacto por México, pero cuyo gobierno es ineficaz para hacer cumplir la evaluación de maestros en Oaxaca y Michoacán; incapaz también de cumplir con sus compromisos de construir el tren transpeninsular en Yucatán y el que uniría la ciudad de México y Querétaro; o de llevar a cabo investigaciones que, con certeza jurídica, dé con los responsables de Ayotzinapa y Tlatlaya.

Cuando el gobierno federal emanado del PRI tuvo que enfrentarse a los demonios que construyó en el pasado, como diluir el poder de grupos de interés –lo mismo sindicales que empresariales–; minar la corrupción endémica, que de la misma manera permite escaparse de la prisión de máxima seguridad por excelencia del país al Chapo que hacerse ricos a unos cuantos contratistas y funcionarios públicos; así como sentar las bases para la reconstrucción de la confianza en las instituciones políticas del país, ha sido ineficaz hasta para cumplir con algunas de sus obligaciones básicas, como bien lo dijo el exgobernador.

El autor es director de análisis político y legislativo de Integralia Consultores.

Twitter: @gustavo_gilr

También te puede interesar:
Indolencia partidista
El origen del colapso perredista
El mensaje de los votantes