Opinión

Trump y Xi Ping: Actitudes contrastantes en el marco de un complicado G-20

       
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Trump y Xi Jinping en el marco G-20. Reuters

No obstante las buenas formas diplomáticas y algunos acuerdos y coincidencias, las actitudes e iniciativas de Trump y Xi Ping fueron muy distintas, los días anteriores a la Cumbre del G-20 y durante la misma.
Ambos líderes manifestaron que su encuentro bilateral en Hamburgo “había sido productivo y había mandado un buen mensaje al mundo, conducente a conversaciones futuras sobre un plan ambicioso de cooperación económica y encuentros militares de alto nivel- incluyendo a sus ministros de defensa” (China Daily 10-7-17); asunto importante considerando las graves tensiones ocurridas unos día antes entre ambas potencias por los eventos ocurridos en la Península Coreana , el Mar de China y la gran venta de 1 400 millones USD de armas de los EUA a Taiwán.

Una primera ronda fue acordada para el 19 de julio; Beijing y Washington se comprometieron también a iniciar pronto un diálogo sobre cuestiones jurídicas, de ciber-seguridad, sociales y culturales, a partir de los avances logrados en los 100 días desde su reunión de abril en Mar-a-Lago. El comercio deberá buscar en el futuro beneficios recíprocos- aunque las amenazas siguen ocurriendo del lado de Trump a través de tuitazos esporádicos.

Evan Osnos apunta en el New Yorker (7-7-17) que “Todavía es demasiado temprano para saber si Xi y Trump pueden construir una relación genuina; hasta ahora, han estado operando en frecuencias distintas…En chino esto se conoce como “Un pollo hablando con un pato”. Ambos hablando, pero sin que uno verdaderamente entienda al otro”.

Habida cuenta de la volatilidad de los estados de ánimo y pronunciamientos de Trump, habrá que ver que depara el destino a la relación entre ambos países. Esperamos que nunca ocurra la guerra entre la potencia emergente y la declinante- siguiendo las especulaciones de Moisés Naim en El País el domingo pasado.
Lo que sí quedó claro es que es que Trump se quedó aislado en diversos terrenos en la Cumbre de Hamburgo.

Todos los líderes restantes acordaron que “el Acuerdo de Paris sobre cambio climático era irreversible”. Hasta Theresa May dijo que estaba triste de la decisión de los EUA de retirarse y que le había insistido personalmente a Trump que reconsiderara.

No obstante, Trump insistió tercamente y logró un controvertido añadido sobre la necesidad de ayudar a los países para que tengan acceso a los combustibles fósiles “de manera limpia”, lo que lo dejó anclado al pasado y marginado, ante la furia de los ambientalistas. La referencia dejó claro que se trata de una posición exclusiva de Washington y se completó con una mención “a otras fuentes de energía renovables y limpias” y la renovación del compromiso de “prestar ayuda - incluida la financiera- a los países en desarrollo”.

El comunicado puso énfasis en la necesidad de que los acuerdos comerciales sean recíprocos y no discriminatorios, disminuyendo el énfasis previo sobre la primacía de la liberalización. Al mismo tiempo llamó a adherirse a un régimen basado en reglas y en el respeto a lo acordado en la OMC.

También convocó a soluciones concretas de política económica sobre los excedentes de capacidad de producción siderúrgica, fijando noviembre como fecha límite- una clara concesión ante las presiones de Trump. Nada se dijo de los excedentes agrícolas subsidiados de EUA y Europa.

Finalmente los 20 convinieron en “combatir el proteccionismo, incluyendo todas las prácticas inequitativas de comercio”, y reconocieron el rol de los legítimos instrumentos de defensa comercial.

La Cumbre concluyó con un comunicado final, un triunfo para la anfitriona Merkel, quien llegó a temer en las semanas previas que fracasara la reunión ante las diferencias con los EUA
Lo que no se logró, sin embargo, fue que los 20, a la defensiva de Trump, impulsaran un necesario programa de apoyo a los países en desarrollo. El Representante de OXFAM destacó que se había pospuesto una vez más la atención a los pobres del mundo.

Es interesante observar que China, con Xi Ping a la cabeza, dio un muestra de solidez y paciencia estratégica antes y después de la reunión. En contraste con Trump, quien realizó una controvertida visita a Polonia antes de su llegada a Hamburgo, el presidente chino visitó oficialmente a Rusia y Alemania. Con Putin hizo una importante exhortación de diálogo a Corea del Norte y los EUA. Con Merkel afianzó una emblemática política de cooperación económica euroasiática en el marco de la nueva Ruta de la Seda.

En el margen de la reunión del G-20, China celebró la tradicional reunión de los BRICS como presidente en turno. Ahí afirmó la necesidad de construir una economía mundial abierta, de mejorar la gobernanza mundial y de promover el desarrollo en el marco de una globalización económica incluyente, balanceada, en que todos ganen (win-win), haciendo accesibles a todos los frutos del crecimiento. Xi Ping convocó a los BRICS a reforzar el multilateralismo y a usar la ONU en la solución de conflictos y disputas, así como a discutir las reglas vigentes.

No debe pasar desapercibido que unos días antes de la Cumbre de Hamburgo el ministro de relaciones exteriores de China, Wang Yi, asistió en Addis Ababa a la Cumbre de la Unión Africana- en la que anunció la profundización de su cooperación con 5 prioridades (China Daily, 22-6-17) :

1) Alineamiento de las estrategias de desarrollo de China y África con un ampliado programa de apoyo financiero.

2) Fortalecer la paz y la seguridad de la región, dando prioridad a la capacidad de los países africanos para resolver sus propios problemas.

3) Impulso al sector salud de los países, creando 5 centros regionales de control de enfermedades graves como la malaria y el ébola.

4) Formación de recursos humanos vía educación y capacitación.

5) Coordinación internacional entre África y China para satisfacer las necesidades urgentes y las aspiraciones del continente en sus Agendas 2030 y 2063.

Estas conclusiones fueron aprovechadas por Merkel para la propuesta y aprobación de una Alianza G-20 para África 2030.

A muchos pasó inadvertido que en las mismas fechas se firmó un convenio de 4 800 millones USD entre la empresa petrolera china CNPC, TOTAL de Francia y PETROPARS de Irán, que permitirá la explotación y exportación de 56 millones de metros cúbicos diarios de gas natural a China durante 20 años de un yacimiento en el golfo Pérsico que es el mayor del mundo, compartido entre Irán y Qatar (China Daily,4-7-17).

El mundo está cambiando y el peso relativo de las potencias también. México tiene que insertarse eficazmente en el contexto emergente y diversificar sus relaciones exteriores, más allá del muro, sin descuidar las ventajas de la vecindad.

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