Opinión

Trump: un peligro para México y el mundo

 
1
 

 

Donald Trump

Después del triunfo de Donald Trump en las elecciones primarias del “Super martes”, en las cuales ganó en 7 estados de la Unión Americana, muchos líderes del Partido Republicano se han comenzado a preocupar porque todo indica que dicho personaje acabará siendo su candidato presidencial, siendo que es una persona que no milita en dicho partido y que ha mostrado que tiene una ideología contraria a la del partido por el cual se pretende postular al ir en contra de los intereses de los grandes grupos empresariales estadounidenses.

Cabe señalar que para obtener la nominación del Partido Republicano se requieren 1,237 delegados, y hasta el momento de escribir estas líneas (6 de marzo a las 12.00hrs), Trump lleva 382, Ted Cruz tiene 300, Marco Rubio ha obtenido 128 y John Kasich apenas 35.

¿Por qué las propuestas económicas de Donald Trump son peligrosas para la economía de México y de los Estados Unidos? En principio, porque está dispuesto a iniciar una guerra comercial con nuestro país si esto se significa poner a los Estados Unidos en una “mejor posición”.

Durante el debate de los aspirantes a la candidatura presidencial por el Partido Republicano del pasado 25 de febrero, el moderador Wolf Blitzer de la cadena de noticias CNN, le preguntó a Trump: “¿Si los mexicanos no pagan por el muro, iniciarías una guerra comercial con México?”.

Donald Trump respondió: “Tu sabes que no me molestan las guerras comerciales cuando estamos perdiendo 58 mil millones de dólares al año, y tú quieres saber la verdad. Estamos perdiendo tanto con México y China, estamos perdiendo 500 mil millones de dólares al año. Y luego la gente dice, ¿Oh, no queremos comercio? No estoy en contra del comercio, pero no quiero perder 500 mil millones. No quiero perder 58 mil millones. México acaba de obtener más operaciones, fabricación de aires acondicionados. Acaban de tomar a Ford. Están construyendo una planta de 2.5 miles de millones de dólares. Acaban de arrebatarle la planta de Nabisco a Chicago. Y siempre digo, ya no comeré galletas Oreo, lo cual por ciento es verdad. Pero ellos acaban de quitarnos nuestra planta.”

Más delante Trump acusó a México, Japón y a China de devaluar sus monedas, así como a otras naciones (sin mencionar cuales), a tal grado de que las empresas estadounidenses no pueden competir con ellos lo que ocasiona que los estadounidenses pierdan sus empleos.

¿Qué hay de cierto en las acusaciones de Trump de que Estados Unidos pierde contra México en materia de comercio internacional? De acuerdo con cifras del INEGI, la realidad sobre el desequilibrio comercial entre México y Estados Unidos es aún más grave de lo que plantea Donald Trump. Los datos oficiales muestran que en 2015 México logró un superávit comercial con su vecino del norte por 121.985 miles de millones de dólares (mmdd), mientras que en 2014 ascendió a 123.087 mmdd. De hecho los superávits comerciales acumulados de México con Estados Unidos del año 2012 al 2015 suman 459.982 mmdd. Cantidad mucho mayor a la que Trump tiene en mente.

Como lo hemos señalado en pasados editoriales, este superávit comercial de México con Estados Unidos es lo que nos permite financiar el déficit comercial que tenemos con las naciones asiáticas, el cual ascendió a -119.435 mmdd durante el año 2015.

Dada esta información, en México deberíamos estar muy preocupados ante la posibilidad de un triunfo de Donald Trump en la contienda presidencial de Estados Unidos, y aunque no ganara la elección de noviembre de este año, debería apurarnos el impacto que su discurso tendrá para que se presione a una renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), buscando un comercio más equilibrado entre las naciones que lo conforman.

En el tema de la inversión extranjera directa (IED), cabe señalar que de acuerdo al INEGI, en el año 2014 recibimos de los Estados Unidos un total de 7.671 mmdd y en 2015 llegó hasta los 15.078 mmdd. Esto significa que del total de IED que recibimos en 2014, el 29.9% provino de nuestro vecino del norte y en 2015 fue el 53.1% del total; cifras por demás indicativas de la dependencia que tenemos respecto a la inversión productiva proveniente de este país.

Lo hasta ahora señalado significa que si Donald Trump llega a la presidencia de los Estados Unidos y decide unilateralmente desconocer el TLCAN, convence a su Congreso para que nos aumenten aranceles hasta el 45% (como él lo ha advertido) y establecen una serie de medidas proteccionistas a través de barreras no arancelarias, varias compañías que planean establecerse en México para producir y luego exportar al mercado estadounidense podrían dejar de hacerlo al dejar de contar con la preferencia comercial.

¿De qué otra forma afectarían las medidas económicas de Trump a Estados Unidos, México y al resto del mundo? Pues en principio que lo más probable es que si Estados Unidos nos aumenta los aranceles a la exportación de nuestros productos, México no se quedará de brazos cruzados y podría aumentarle los aranceles también a los productos provenientes del vecino del norte.

Esto tendría un impacto en la economía estadounidense, sobre todo si consideramos que en 2014 México importó de Estados Unidos mercancías con un valor de 195.278 mmdd y en 2015 las importaciones sumaron 186.802 mmdd. En Estados Unidos su comercio internacional representa el 13% de su PIB, un porcentaje mucho menor que en México, pero que igual es considerable y afectaría sus posibilidades de crecimiento económico. Y es que hay que tener en mente que ningún país es autosuficiente, y el obstaculizar el comercio internacional además de que causa inflación, limita las posibilidades de abastecerse de bienes intermedios y materias primas necesarios para la producción de bienes finales. Como ejemplo de esto tenemos a Brasil, nación que hace apenas 6 años era calificada como “milagro económico”, pero decidió emprender medidas proteccionistas cerrándose privilegiando el comercio internacional a través del Mercosur, lo cual le ocasionó caer en recesión, por lo que ahora busca desesperadamente un tratado de libre comercio con México a través de la ampliación del Acuerdo de Complementación Económica (ACE 53).

Así pues, si se impusieran medidas que restringieran las importaciones estadounidenses de países como México, China y Japón, habría un impacto en los precios de aquel país, lo que perjudicaría a sus consumidores y empresas. Si las familias estadounidenses pierden capacidad real de compra, esto sería un duro golpe para su economía, ya que en dicho país el componente consumo de la demanda agregada representa aproximadamente el 70% de su PIB, por lo que sus posibilidades de crecimiento en el futuro se verán afectadas de este modo también. Una recesión en Estados Unidos le ocasionaría una depresión a la economía mundial.

Por su parte, la actitud de Donald Trump en el sentido de que cambia frecuentemente de opinión también es algo que preocupa al sector empresarial de los Estados Unidos, ya que con él en la presidencia de los Estados Unidos se vivirán tiempos de incertidumbre, lo cual dificultaría hacer negocios tanto en el ámbito nacional como internacional. Esto se traduciría en menos consumo e inversión al no tener claras las “reglas de juego” para hacer negocios en el mediano y largo plazos.

Desde luego qe también preocupa su intensión de deportar a los inmigrantes ilegales, los cuales suman al menos 11 millones de personas. De darse esta medida, le ocasionaría una disminución de 3% en el tamaño de la población estadounidense, lo que significa menos consumidores y menos mano de obra, lo que también sumaría a la recesión estadounidense; además de la disminución de remesas que reciben naciones como México.

Hay muchos más elementos de la política económica de Trump que nos hacen suponer que sumiría a los estadounidenses en una recesión, además de darle un duro golpe a la economía de naciones como México. Es por todo lo anterior que es necesario que en Estados Unidos el electorado recapacite respecto a quien quieren que sea su próximo presidente. Afortunadamente las actuales encuestas colocan a Hillary Clinton como ganadora en un escenario de contienda contra Donald Trump. Ojala que así sea; sin embargo, en México debemos comenzar a pensar en un plan de mitigación en caso de que Trump gane la presidencia, ya que tendrá la capacidad de hundirnos en una severa recesión en caso de que el Congreso de Estados Unidos avale sus locas propuestas.

Director General GAEAP.

Correo:alejandro@gaeap.mx

www.gaeap.mx

La verdadera dimensión de la deuda pública en México

Tras el ajuste en la política económica, ¿qué podemos esperar?

La gran asignatura pendiente en México es el empleo