Opinión

TresdeTres, una selfie del sistema

  
1
  

  

Luis Videgaray

Tengo para mí que un automóvil deja de ser confiable a los cinco años de uso. Mientras más nuevo, menor la probabilidad de una falla. De ahí que me parezca preocupante que un funcionario clave del gobierno federal tenga autos fuera de ese umbral.

Luis Videgaray posee, de acuerdo con su declaración patrimonial, un Civic, un Accord y una Yukon. Modelo 2002, 2004 y 2007, respectivamente.

Qué tal que cualquier viernes de estos, a la hora en que el funcionario quiera llevarse a su familia a Malinalco, sucede que el Civic, que va a cumplir 15 años de uso, no prenda, y tengan que irse en el Accord, al que ya más de un foquito del tablero se le debe prender a cada rato. Y la camioneta, a punto de cumplir diez años –la compró en 2006– no está lejos de entrar al no circula.

Claro que es fácil concluir que son preocupaciones sin sustento. Porque el secretario Videgaray seguro no se va a Malinalco (o destinos similares) en su Civic, sino en alguna camioneta con cargo al erario que usa por su alto puesto en la administración.

La declaración patrimonial de Videgaray nos permite saber que una cosa es lo que tiene, y otra lo que goza gracias al sistema.

En situación parecida está Miguel Ángel Mancera. Según su declaración patrimonial el jefe de Gobierno de la Ciudad de México no tiene auto.

La literalidad nos obligaría a preguntarnos cómo hace Mancera para llevar a su prole de paseo el fin de semana. Los viernes por la tarde serían una pesadilla: “¿Ahora a qué papá de la escuela de los chaparros le mendigaré un ride?”

Ricardo Anaya, presidente del PAN, tampoco tiene un auto que yo consideraría seguro. Compró en 2015 una Tahoe… modelo 2009. El panista, ya se sabe, va y viene a Querétaro. ¿Es raro que teniendo cuatro cuentas bancarias de más de 499,999 mil pesos cada una (eso dice su TresdeTres) no se comprara una camioneta nueva? Para nada, seguro Acción Nacional le picha su transporte. Casi casi lo raro es que se haya comprado una camioneta.

La semana pasada surgió una polémica porque Andrés Manuel López Obrador declaró no tener auto, ni bienes (cedió los que tenía) y un sueldo de “apenas” 50 mil pesos al mes.

De nuevo. Qué ganas de quererse engañar (unos y otros) con la literalidad.

¿Es creíble un salario de 50 mil pesos al mes y una vida de recorriendo el país en giras proselitistas (visita incluida a San Diego)? Sí. Seguro las giras (como las de los otros presidentes de partido), no las paga él, sino Morena, los morenistas, los pejezombies, etcétera. Es decir, el sistema. Por cierto, ¿quién paga las giras de Mancera?, si él ni partido tiene.

Pero volvamos a AMLO. López Obrador es un político del sistema. Su éxito es que –para coraje de algunos– muchos ciudadanos le creen que no es así. Y el tabasqueño presentó una TresdeTres típica de político del sistema: con grandes huecos, con mucho por averiguar.

Lo realmente raro es que el PRI, que promovió en el Congreso una TresdeTres chimuela, critique a AMLO. ¿Quién entiende a los tricolores? Cuando pudieron reforzar en la ley esos mecanismos se rajaron, y ahora lloran.

Porque a final de cuentas la TresdeTres es un autorretrato, una selfie de cada político. Y todos ellos han retocado esa fotografía.

Toca investigar esas selfies que tenemos gracias al Imco y a Transparencia Mexicana. Toca no quedarnos en la literalidad de las declaraciones de estos hombres y mujeres del sistema.

Twitter: @SalCamarena

También te puede interesar:
La (dañina) telenovela de Enrique y Angélica
Gonzalo N. Santos les quedó chiquito
El amigo Mancera contra la CDMX