Opinión

Tres reflexiones claves sobre las próximas acciones del Banxico

 
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Agustín Carstens, gobernador de Banxico (Cuartoscuro/Archivo)

Continúa un activo debate sobre la conveniencia de que el Banxico ajuste su tasa de política monetaria antes que la Reserva Federal de EU lo haga. No parece haber consenso entre los miembros de la Junta de Gobierno. Así lo mostró la minuta de la más reciente reunión de política monetaria del Banxico.

No obstante, eventos recientes me llevan a reflexionar que ya no es el único debate relevante sobre la conducción de política monetaria a propósito de la normalización de la Fed. Yo lo dividiría en tres grandes temas: calendario, espacio para alzas y gradualismo/intermitencia.

Primero, en cuanto a la fecha en que podría darse la primera alza del Banxico, creo que sigue siendo relevante la reacción de los mercados ante una próxima señal de inminente inicio del proceso de normalización de la Fed. De presentarse dicha reacción en antelación a la primera alza efectiva de la Fed, y en magnitud relevante, creo que incrementaría la posibilidad de que pudieran exacerbarse los riesgos asociados a la inflación local y/o a un escenario de funcionamiento desordenado del mercado cambiario.

En este sentido, la materialización de un escenario en el que el Banxico actúe antes que la Fed podría estar condicionada a cuándo y en qué magnitud responderán los mercados a un mensaje más claro respecto al inicio de la normalización. Desde luego, en este punto sigue flotando en el ambiente la pregunta de qué tanto del próximo proceso de normalización de la Fed ya se encuentra internalizado en los mercados financieros.

Así, el Banxico podría ubicarse en modo “dependiente de los mercados financieros” en cuanto a su reacción a la Fed, más que en un modo supeditado al calendario de la autoridad central estadounidense.

Segundo, este punto tiene que ver con la magnitud del proceso de alzas de Banxico. Los últimos comunicados y declaraciones de autoridades de la Reserva Federal de EU, así como la expectativa implícita en los mercados financieros, parece apuntar hacia un espacio cada vez más limitado de alzas en la tasa de Fondos Federales. Los principales condicionantes de esto serían las holguras todavía vigentes en el mercado laboral de EU y los bajos niveles de inflación.

Así, valdría la pena repensar la expectativa de alza del Banxico en cuanto a su magnitud. En particular, tomando en cuenta la política monetaria relativa, lo sugerido por la Fed podría implicar un proceso de alzas más limitado en cuanto a su dimensión por parte del Banco Central local.

Desde luego, la conclusión no es directa, aun partiendo de un supuesto robusto de magnitud del proceso de normalización en EU, seguramente también las consideraciones del ciclo económico y la inflación a nivel local serán un elemento adicional en la ecuación del Banxico.

Tercero, esta reflexión tiene que ver con la intermitencia que podría mostrar el proceso de alzas en la tasa de referencia local. En específico, los miembros de la Fed han ofrecido mensajes que plantean la posibilidad de que el ciclo de alzas no sea uno tradicional. Parecerían contemplar la posibilidad de que los ajustes al alza no se den de manera consecutiva, sino que estén apegadas a la evolución de las cifras económicas, de tal suerte que el proceso de normalización en la tasa de los Fondos Federales podría ser excepcionalmente intermitente y gradual. En este contexto, valdría la pena reflexionar sobre qué tanto esta característica pudiera ser replicada por el Banco Central local.

Personalmente, creo que la activa discusión al interior de la Junta de Gobierno es una señal alentadora relacionada con el reconocimiento del complicado e inédito contexto monetario alrededor del mundo. Sin duda continuaremos discutiendo estos puntos en los meses siguientes en un contexto donde espero que los mensajes de la Fed vayan creciendo en granularidad.

Twitter: @joelvirgen

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