Opinión

Tren de alta velocidad de China promueve interconexión global

 
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Tren. (www.turinfo.es)

A las 06:31 del día 10 de septiembre, un tren bala salió de la estación este de la ciudad de Zhengzhou, capital de la provincia central de Henan, con destino a la ciudad de Xu Zhou de la provincia oriental de Jiangsu, y pocos minutos después, alcanzó una velocidad de 300 kilómetros por hora, con lo cual la vía del tren de alta velocidad que une estas dos ciudades entró formalmente en servicio. Ahora, China ocupa el primer lugar en el mundo al contar con más de 20,000 kilómetros de este tipo de líneas ferroviarias en operación, cifra que representa más del 60 por ciento del total mundial.

La innovación ha contribuido a detonar el desarrollo ferroviario. La construcción de las vías de alta velocidad en China comenzó durante el periodo del Undécimo Plan Quinquenal sobre el Desarrollo Económico y Social (2006-2010). En sólo ocho años contados a partir del primero de agosto de 2008 cuando la primera línea ferroviaria de alta velocidad que conecta Beijing con la ciudad portuaria de Tianjin fue inaugurada, los trenes bala han transportado a más de cinco mil millones de pasajeros y cada día circulan más de 4,200 trenes de unidad múltiple eléctrica (EMU) que transportan más de 4 millones 500 mil pasajeros. La red de líneas de alta velocidad formada por cuatro vías verticales y otras cuatro horizontales ha quedado completada básicamente. Actualmente, China, que comenzó con la introducción de tecnologías ferroviarias de alta velocidad de 200 k/h para luego desarrollar trenes “Armonía” con una velocidad de 350 k/h, posee más de 30 derechos de propiedad intelectual propios. Hoy día, China es el país con las tecnologías más completas del sistema ferroviario de alta velocidad, la mayor capacidad integradora, las líneas más extensas, la mayor velocidad de desplazamiento y más proyectos en construcción. A través de la innovación científica y tecnológica, China ha conducido al mundo a la era de trenes de alta velocidad.

Las líneas de alta velocidad han transformado a China. Las mismas, que se han convertido en arterias viales troncales, han sido testigos del vigoroso desarrollo nacional. Las vías de alta velocidad que se extienden entre los clústers urbanos ubicados en los deltas de los ríos Yangtsé y de las Perlas así como a lo largo de la costa del mar Bohai han formado redes, y las cuatro principales regiones del país -el este, el centro, el oeste y el noreste- están bien conectados por las líneas de alta velocidad. Asimismo, se han reducido significativamente la distancia geográfica y el tiempo de viaje entre el oeste y el centro-este del país, lo que contribuirá a acortar las brechas de desarrollo entre las regiones occidental y oriental. Entre tanto, ha comenzado a asomar los “efectos de una misma ciudad” entre las urbes vecinas. A medida que se forman los círculos de transporte de entre una y cuatro horas de viaje entre las grandes y medianas ciudades cercanas, los recursos educativos, sanitarios y de ocio de cada una de las ciudades situadas a lo largo de las líneas de alta velocidad son compartidos ahora por una mayor población, y el vertiginoso desarrollo del sector servicios, incluidos el turismo, la restaurantería y el comercio, está creando más puestos de trabajo. Los efectos de concentración de las vías ferroviarias de alta velocidad está transformando el mapa económico de China.

Las líneas de alta velocidad conectan al mundo. Los trenes de alta velocidad no solamente se han ganado los elogios de los chinos, sino que también han sido reconocidos mundialmente. Gracias a sus tecnologías avanzadas, seguridad y confiabilidad, alta compartibilidad y excelente relación calidad/precio, los trenes de alta velocidad de China han logrado posicionarse en el mercado internacional. Los proyectos ferroviarios en que participa China se encuentran dispersos en Asia, Europa, las Américas y África. La construcción del ferrocarril de alta velocidad que unirá Yakarta, capital de Indonesia, con la ciudad de Bandung, está en marcha sin contratiempos. El tramo de Vientián de la línea China-Laos y el tramo de Serbia del ferrocarril Hungría-Serbia fueron puestos en marcha en diciembre de 2015. Al mismo tiempo, China ha logrado avances en varios proyectos ferroviarios extranjeros, incluidos los de alta velocidad Malasia-Singapur, de Gran Bretaña y de California en Estados Unidos, el ferrocarril transoceánico entre Brasil y Perú y el de Marruecos.

Actualmente un total de 23 naciones están negociando con China proyectos ferroviarios de alta velocidad. Los trenes de alta velocidad se han convertido indiscutiblemente en una tarjeta de presentación llamativa de empresas chinas para su internacionalización.

Desde la introducción de las tecnologías extranjeras hasta la innovación por sus propios medios y desde la investigación y el desarrollo con sus propios esfuerzos hasta su posicionamiento como líder mundial en el área ferroviaria, los trenes de alta velocidad han sido testigos de un gran salto adelante del sector del transporte de China, que seguirá invariablemente el camino de la innovación independiente para continuar desarrollando nuevas tecnologías para trenes de alta velocidad y, a la vez, está dispuesta a cooperar con diversas naciones del mundo en aras de promover la interconexión entre China y el resto del mundo, logrando así beneficios recíprocos y un desarrollo conjunto.

El autor es embajador de China en México.

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