Opinión

Tiempo fuera

 
1
 

 

Foto.

Gil lo leyó con los ojos de plato en su periódico El País y en una nota de Tomaso Koch: la Organización Mundial de la Salud ha publicado “un estudio en el cual propone varias medidas para contrarrestar la influencia que, en su opinión, tienen sobre los adolescentes las películas en las que se fuma”. Lectora y lector, lean esto por piedad: “el consumo del tabaco está matando cada año a seis millones de personas. No hablamos de un problema menor, sino prioritario. Y las películas son una de las últimas fronteras que intenta aprovechar la industria para burlar la creciente dificultad de usar otros caminos para su promoción”.

Así las casas (muletilla patrocinada por Grupo Higa), la principal institución sanitaria del mundo recomienda que en las películas los actores que interpretan a personajes de ficción no fumen. Si a un cineasta se le ocurre filmar una película en la cual aparecerá Al Capone, ese mafioso será, dentro de su maldad, un asesino sano que no fuma puro; si a un guionista se le ocurre recrear una parte de la vida de Jean Paul Sartre, ese filósofo, torturado por el ser y la nada, no tendrá entre los dedos de la mano un cigarrillo, Sartre será un maoísta, un amante infiel, un gran pensador sin humo; si a un grupo de creadores se les ocurre restaurar la atmósfera de los años sesenta, esa reconstrucción ocurrirá sin humo de tabaco o mariguana, o sea una recreación falsa.

Salvemos a los adolescentes y para salvarlos del humo mintamos, nadie nunca fumó, muchachos. Cuando los idiotas llegan a altos cargos lo que tendremos son grandes idiotismos.

Libertad

Gil caminó sobre la duela de cedro blanco del amplísimo estudio con paso cansino, como si hubiera cumplido 102 años. Después de los cien años se pueden hacer citas muy cultas: el estado terapéutico no confía en la iniciativa individual –los ciudadanos no siempre saben lo que les conviene– e impone la salud –el sí sabe siempre lo que le conviene a los ciudadanos– por medio de prohibiciones y castigos (Savater al ataque y al dos por uno). Y ahora, con ustedes, esta noche, en el escenario de nuestros éxitos, Stuart Mill: “Nadie puede ser obligado justificadamente a realizar ciertos actos, porque eso fuera mejor para él, porque lo haría más feliz, porque –en opinión de los demás– hacerlo sería más justo y más acertado (…). La única libertad que merece este nombre es la de buscar nuestro propio bien, por nuestro propio camino en tanto no privemos a los demás del suyo o les impidamos esforzarse por conseguirlo”. Gilga quedó exhausto después de esta cita tremenda y decidió tomar una siesta.

Abuelos

Al despertar, Gamés se preguntó quién era, de dónde venía, cómo se llamaba: las siestas son cosa de Satanás. Sin perder tiempo, la realidad le dio una mordida.

Gilga lo vio y lo leyó en su periódico La Jornada: “Los míticos Rolling Stones llegaron el domingo pasado a Santiago, punto inicial de su gira “América Latina Olé”. La fotografía dejó helado a Gamés. Cuatro viejos, o si quieren, cuatro adultos en plenitud, caminan por una calle de Santiago de Chile, en otra imagen, las cuatro leyendas le dan la cara a la eternidad. De izquierda a derecha: Charlie Watts y Keith Richards, dos ancianos de pelo blanco, lentes negros, vaqueros, chamarra y playera. Gil los habría conectado al oxígeno para alargarles la vida diez minutos. La cara de reo de Richards con sombrero blanco es insuperable. A su lado, Mick Jagger y Ronnie Wood, ambos también con lentes oscuros, como si los ojos cubiertos pudieran disimular el paso del tiempo: soy joven, mis ojos oscurecen al mundo.

Gamés se abandonó en el mullido sillón del amplísimo estudio y meditó: tal vez los Stones sean inmortales. Los geriatras que los atienden día y noche afirman que podrían vivir doscientos cincuenta años. En ese tiempo futuro quizá Gil no pueda contestar el teléfono. Un lamento desgarrador se escuchó en el amplísimo: Ay, mis hijoos envejeciendo.

La máxima de Shakespeare espetó dentro del ático de las frases célebres: “Malgasté mi tiempo, ahora el tiempo me malgasta a mí”.

Gil s’en va

Twitter:@GilGamesX

También te puede interesar:

Renacido

Poca mota

Abandono