Opinión

Tiempo de cosechar

  
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Toros. (Especial)

Hace no muchos años en México anhelábamos la posibilidad de no depender tanto de las figuras españolas para poder generar buenas entradas en los tendidos de las ferias a lo largo y ancho de nuestro país. Diversos esfuerzos se hicieron para renovar la baraja taurina, que pese a contar con muy buenos toreros tuvo la mala suerte de estar con empresas cuya visión era cerrada, prepotente y con muy poco taurinismo, tan es así que ninguna de aquellas empresas tiene actividad taurina hoy en día, gracias a Dios.

Tauromagia Mexicana fue quizá el esfuerzo de mayor repercusión en nuestros días; bajo el esquema de formación de Enrique Martín Arranz —uno de los fundadores de lo que es hoy la escuela taurina de Madrid—, un grupo de buenos aficionados y ganaderos mexicanos se dieron a la tarea de formar toreros para un futuro. Aquel lejano futuro es hoy nuestro presente, y podemos gozar de toreros de la talla de Octavio García El Payo, Arturo Saldívar, Mario Aguilar y muchos otros que con grandes cualidades la suerte o destino no los acompañó. Por otro lado, Pepe San Martín formó su cuadrilla de niños toreros, de donde surgieron Hilda Tenorio (a la que la fiesta no ha sabido aprovechar) y ni más ni menos que quien es hoy quizá el torero más representativo de nuestro país: Joselito Adame.

El camino de mandar a formarse toreros a España fue otra posibilidad, y de ahí surgieron toreros como Fabián Barba, Arturo Macías o Diego Silveti, posiblemente se me vaya algún nombre por ahí; y cómo no, también considerar toreros que se han formado en nuestro país y que sin duda son grandes, como es el caso del potosino Fermín Rivera.

Hago este breve recuento por lo que hemos vivido este pasado fin de semana en la Feria de San Marcos en Aguascalientes. Viernes, sábado y domingo, tres tardes de toros con toreros de renombre, de aquí y de allá, entradones en la Monumental, ambiente de feria, taurinismo y respeto. En el renglón ganadero, tres de los mejores hierros de nuestro campo bravo: Los Encinos, San Miguel de Mimiahuapan y Fernando de la Mora dieron lustre al gran trabajo que hacen los ganaderos por mantener, definir y potenciar al toro bravo mexicano. Pudimos ver toros con la seriedad que la feria más importante de este país requiere, toros con la edad y el cuajo del animal adulto, sus cuatro años, con el trapío que su caja morfológica soporta, sin exageraciones, lo que posibilitó que un gran número de toros se moviera, permitiendo a los toreros triunfar, como fue el caso de Joselito Adame, viernes y domingo, Miguel Ángel Perera, Luis David Adame y El Payo; quedándose sin trofeos por fallas con la espada el francés Sebastián Castella, Fermín Rivera y el local Juan Pablo Sánchez.

Muy en particular quiero hacer referencia al domingo, donde a las seis en punto de la tarde partieron plaza Fermín Rivera, Joselito Adame y El Payo, para lidiar seis toros muy bien presentados de Fernando de la Mora, dando tres toros un juego muy importante para que los toreros hicieran emocionarse a los casi 16 mil asistentes, que gozamos de una tarde de arte, valor y bravura.

Aquel esfuerzo que empezó hace más de 13 años, hoy es una realidad. Contamos con toreros nacionales capaces de ofrecer un espectáculo a la altura de cualquier plaza del mundo. Con la correcta mercadotecnia y difusión, es momento de cosechar lo que en esos tiempos veíamos como lejano, al momento de iniciar la siembra con aquellos niños que abrazaron su vida desde muy jóvenes como hombres en busca de la gloria de ser toreros.

No con esto quiero decir que no deseamos ver a las grandes figuras extranjeras, a lo que voy es a que podríamos no necesitarlas, si vienen es para salirnos ese gran lío de verlas y gozar esta gran época taurina que nos ha tocado vivir, con muchísimos toreros de aquí y de allá con distintas personalidades y expresiones, figurones que ante toros de la calidad que pastan en el campo, son un verdadero lujo. Que no todas las tardes son de gloria, lo sabemos, así ha sido siempre, pero que hoy se torea mejor que nunca, que el toro es más serio que nunca y se le exige más que nunca, es cierto y debemos ser conscientes.

Hoy es tiempo de sembrar, de seguir impulsando esta magnífica tradición que México es privilegiado en tener: la tauromaquia. Si bien vivimos ataques de intolerancia, ignorancia y oportunismo, debemos ser capaces de aprovechar los numerosos valores de la tauromaquia para difundirla, defenderla y promoverla, ajustando sus ritos y usanzas a los tiempos modernos. Esto quedó afirmado el domingo en Aguascalientes, con muchos jóvenes gozando de un privilegio, una corrida de toros, un marco incomparable, una tarde magnífica de arte y bravura donde me quedó claro una vez más que La Fiesta está viva. Enhorabuena a la empresa, a los toreros y a los ganaderos que han hecho de este serial taurino de San Marcos la mejor Feria de América. Queda todavía un fin de semana más para gozarla. Si puede, viaje a la tierra de la gente buena, donde podrá vivir emociones que le marcarán el resto de su vida; goce de su gastronomía, de su cultura, calor de los hidrocálidos.

Twitter: @rafaelcue

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