Opinión

Tiempo de claroscuros económicos

 
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KIA

Estamos en una fase de la actividad económica en la que la mezcla de señales positivas y negativas, será la nota común.

La semana pasada nos dio varios casos. Veamos algunos de los claros.

1.- Durante abril las ventas de Walmart, a tiendas comparables, subieron 4.7 por ciento en términos nominales. Esto significa un crecimiento real de 1.6 por ciento. Parece poco pero es el mejor mes de abril para Walmart en muchos años. Sólo como ejemplo, el año pasado hubo una caída de 2.3 por ciento en términos reales para abril. Este año, los primeros cuatro meses del año reportan un incremento real de 1.7 por ciento.

2.- También conocimos recientemente que las ventas de autos en abril fueron las más elevadas de la historia para un mes igual, con un crecimiento anual de 23.3 por ciento. En los primeros cuatro meses del año se han vendido en promedio tres mil 343 autos nuevos cada día, algo nunca antes visto en México.

3.- El gasto público no se detuvo en el primer trimestre y creció a una tasa real de 11.9 por ciento. Este componente de la demanda representa algo así como la quinta parte del total, así que se trata de un estímulo importante al consumo y la inversión. Claro, falta que en estos meses ya sea vean claramente los efectos del recorte.

4.- Las variables financieras se comportaron bien en los últimos días. El precio del petróleo subió y el viernes la mezcla mexicana cerró en 57.27 dólares por barril, cuando hace unas semanas llegó a estar por debajo de 40 dólares por barril. En el caso del tipo de cambio, el viernes cerró el dólar en 15.14 pesos, lo que muestra que se ha desinflado la burbuja especulativa de semanas recientes.

Van ahora algunos puntos oscuros.

5.- La inversión bruta fija, que venía creciendo a tasas superiores a 5.0 por ciento desde septiembre del año pasado, aumentó en febrero sólo 1.3 por ciento, la tasa más baja desde mayo de 2014. Preocupa especialmente la construcción, que también se desinfló y creció sólo 0.9 por ciento, cuando venía avanzando a tasas más elevadas en los meses previos.

6.- El índice de confianza del consumidor cayó en 2.08 por ciento en términos mensuales y creció apenas 1.1 por ciento a tasa anual en abril. Los meses previos crecía en términos anuales a tasas mucho más elevadas. El índice de confianza empresarial del sector manufacturero, por su parte, cayó 6.0 por ciento a tasa anual.

Basta con esta enumeración para contrastar que los factores negativos tienen que ver principalmente con la expectativa. Incluso la inversión es la variable económica más sensible a las expectativas.

En la reunión del Foro Económico Mundial celebrada la semana pasada en la Riviera Maya, se aprecia que tanto empresarios foráneos como los grandes grupos mexicanos ven un largo plazo prometedor para México.

La interrogante es la que ha surgido otras ocasiones: ¿cómo conseguir cambiar las expectativas de empresarios y consumidores para alinearlas con los datos positivos que referimos? Responder a esa interrogante y actuar para cambiar las cosas es una de las principales tareas que hoy enfrenta el gobierno.

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