Opinión

‘The Two Mexicos’

 
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MANUFACTURA

México es el tema principal de la portada de The Economist esta semana. El título “The Two Mexicos and the lessons for development”, refiere claramente a la desigualdad que tenemos en el país, exitoso y atrasado al mismo tiempo.

La última ocasión que México llegó a la portada de The Economist fue en el distante noviembre de 2012, fecha en la que se publicó un reporte especial titulado “The Rise of Mexico”. Y la última vez que fue tema principal de portada fue en el distante 8 de julio de 2000, tras el triunfo de Fox.

Aunque el texto de la revista, una de las más influyentes del mundo, en realidad no ofrece nada que no conozcamos, sus conclusiones me parecen aleccionadoras e interesantes.

Pero vamos por partes.

Los textos presentan el contraste que existe entre los grandes éxitos económicos que tiene nuestro país, específicamente el formidable desarrollo de la industria automotriz, a la par que el enorme atraso que existe en muchas regiones, incluso algunas muy cercanas a los polos de desarrollo manufacturero.

The Economist usa el ejemplo mexicano para señalar que la buena política macroeconómica y las reformas no son suficientes para terminar con el contraste entre el éxito económico y el atraso.
Y, sobre esa base plantea tres lecciones.

La primera es la centralidad de la urbanización. Mientras un porcentaje significativo de la gente viva en el campo, será muy difícil ofrecer educación, empleo productivo y tecnología a la gente. Claro, las ciudades producen problemas también, pero se requiere la vida urbana para articular el desarrollo.

La segunda lección es la necesidad de la infraestructura. Sin modernas redes de comunicación, transporte, logística, las posibilidades de desarrollo y de eliminación de la desigualdad, se limitan.

La tercera lección es la necesidad de formalizar. The Economist ubica a la informalidad como el eje que articula la ausencia de confianza en la ley y las instituciones. Reducirla no es otra cosa que establecer el Estado de derecho, con todas sus implicaciones.

La conclusión que el editorial de la revista ofrece me parece revelador. Dice:

“Aun los más audaces reformadores no podrían resolver rápidamente todos estos problemas. Este es el menos alentador mensaje de ‘los dos Méxicos’: para la mayoría de los países, el camino a la prosperidad es duro y prolongado.

Pero los éxitos de México también demuestran que existe. Aun si los avances deben ser medidos en décadas, la perseverancia eventualmente ofrecerá recompensas”.

En otras palabras, es una ilusión pensar en la posibilidad de obtener resultados rápidos aun de las políticas correctas.

Los procesos que cambian a profundidad a las sociedades y a la economía toman tiempo, por lo que es necesario tener la paciencia y persistencia para perseverar en ellos. La revista arranca el artículo citando irónicamente al exprimer ministro inglés, Gordon Brown: “En el establecimiento del Estado de derecho, los primeros cinco siglos son los más difíciles”. Tal vez no sean siglos, pero los resultados que cuentan, tardan en madurar. Hay que admitirlo.

Twitter: @E_Q_

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