Opinión

Tentaciones en el manejo
de las proyecciones del PIB

 
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Turismo

Como se analizó ayer en estas páginas, en el segundo trimestre del año la evolución del crecimiento de la economía fue favorable, al menos con respecto a lo que se anticipaba. De acuerdo con el Inegi, en ese periodo el PIB aumentó 0.6% con respecto al trimestre inmediato anterior y 3% a tasa anual, ambas cifras desestacionalizadas. Con base en cifras originales (sin ajuste estacional), en enero-junio de 2017 el PIB creció 2.3% con respecto al año anterior. De esa “buena” evolución destacan dos aspectos: su composición en lo que va del año y, sobre todo, sus efectos en el manejo de las proyecciones para 2017 en su conjunto y 2018.

En el segundo trimestre de este año las actividades primarias (agricultura y ganadería) redujeron su ritmo de crecimiento en 1.9% respecto a enero-marzo, lo que pone de manifiesto que, a pesar del buen desempeño productivo del sector desde mediados de 2016, está sujeto a elevada volatilidad tanto por condiciones climatológicas como por los precios de los “commodities”, a lo que se agregan los ciclos productivos característicos de esas actividades. Según la información del IGAE (mensual, a diferencia del PIB que es trimestral), en enero-junio de 2017 las variaciones mensuales de las actividades primarias fluctuaron sustancialmente con incrementos en enero (5.6%) y junio (4.4%); contracciones en febrero (-6.8%), abril (-0.4)% y mayo (-2.1%); y el crecimiento fue nulo en marzo. En el segundo trimestre las actividades secundarias (industria) continuaron estancadas, fundamentalmente por un mal desempeño de la minería (petrolera y no petrolera), una parálisis de la construcción (obra pública) y un crecimiento moderado de las manufacturas, asociado a la recuperación de las exportaciones. Por último, las actividades terciarias (comercio y servicios) han sido el gran motor del PIB en el trimestre y en el año, con crecimientos positivos de todos sus componentes.

A la luz de esos resultados, y como ya venían anticipando diversas encuestas a “especialistas” (Banxico, Banamex), es previsible una revisión al alza de las proyecciones del crecimiento de la economía para 2017-2018. A ello se sumó esta semana la Secretaría de Hacienda, que anunció la posibilidad de revisar el incremento del PIB en el paquete económico para el próximo año, que se entregará al Congreso a principios de septiembre, en relación con las estimaciones de los Precriterios de Política Económica (1.3%-2.3% para este año y 2%-3% para el próximo). Si bien hay fundamento para una revisión marginal de la expansión del PIB —los riesgos no se han ni remotamente disipado— los “incentivos” para que las autoridades hacendarias y/o los legisladores la sobreestimen son múltiples, al presentar y aprobar el presupuesto para el año que entra.

Aunque hay que reconocer la prudencia con la que se han manejado las finanzas públicas en el último año, a diferencia de los anteriores, incluyendo sus perspectivas cuantitativas, una sobreestimación del crecimiento y del valor absoluto del PIB implicaría menores niveles de deuda en términos relativos (razón deuda/PIB), para satisfacción de agencias calificadoras e instituciones operadoras de bonos; cumplir y/o rebasar los niveles autorizados de déficit público, con excepción del superávit primario; sobreestimar el comportamiento de los ingresos públicos tributarios, por el mayor crecimiento estimado de actividad económica; y subestimar los niveles de gasto aprobado, aún con ajustes (menores proporciones respecto al PIB). La experiencia histórica habla por sí misma cuando se trata de manipular cifras presupuestales.

Los motivos ahí están: mandar señales de mejoría económica a una población escéptica y que no cree en el gobierno; último año de esta Administración, por lo que se buscará entregar buenas cuentas fiscales; y periodo electoral que “obliga” a abrir la llave del gasto. Esperemos que autoridades y legisladores no caigan en la tentación. 

* El autor es socio de GEA Grupo de Economistas y Asociados.

Correo: mruizfunes@gmail.com

Twitter: @ruizfunes

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