Opinión

¿Tenemos 32 Duartes?

   
1
 

        

roberto sandoval

En la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) tiene un lugar un señor de nombre Roberto Sandoval Castañeda, que ha tolerado que su secretario de Obras, junto con otros funcionarios estatales, otorguen millonarias obras a empresas que ellos fundaron y/o que son de sus parientes.

Para más señas, ese secretario de Obras se llama Gianni Ramírez y mediante ese esquema se han otorgado al menos 15 contratos a familiares y exsocios de los funcionarios por un total de más de 120 millones, según lo reveló el periodista Silber Meza en una investigación publicada el 5 de abril por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad. (http://bit.ly/2ozWAoZ)

Eso pasó en Nayarit donde desde hace cinco años el gobernador es Sandoval Castañeda.

Dieciocho días después de la denuncia periodística sobre esos contratos, y a pesar de que el candidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura pidió la semana pasada que Gianni Ramírez sea destituido, el gobernador Sandoval lo mantiene en su puesto. Por cierto, al ser entrevistado por Silber, sin negar los contratos, Gianni dijo que en todo caso esa asignación de obra a sus exsocios “no fue con dolo ni con alevosía ni mucho menos”.

Vaya este botón de muestra para comentar algo sobre lo que la semana pasada dijo Graco Ramírez, gobernador de Morelos y todavía presidente de la Conago.

En medio del escándalo por el caso Javier Duarte, Ramírez anunció que presentará el 3 de mayo a sus pares de la Conago un código de conducta “a fin de promover la ética, la transparencia y la rendición de cuentas”. (21/04/17 http://eluni.mx/2q0hPk7)

No sabemos si a esa reunión que convocará Graco asista don Roberto Sandoval Castañeda, pero si lo hace se antoja probable un diálogo así:

-Presidente de la Conago: Mire, gobernador, preparamos este código de ética, échele un ojo, quedó rebien, y es que con lo de Duarte, ya ve, piensan que todos somos iguales.

-Sandoval: Gobernador presidente, los nayaritas sabrán reconocer los esfuerzos de la Conago y de usted para que los mandatarios nos conduzcamos cada vez con mayor probidad. (Abrazos)

O algo por el estilo, algo tan solemne e inútil como lo que hace un año, en mayo de 2016, también en la Conago se anunció: una comisión para los gobiernos abiertos y la rendición de cuentas. Entre los firmantes de esa iniciativa estaba… Sandoval Castañeda, sí, ese mismo que ni se inmuta con Gianni y su #cofradíarepartecontratosparacuatesyparientes. (http://bit.ly/1Tmv61j)

Si los gobernadores realmente quieren distanciarse de Duarte (con quien compartían foros y fotos hasta septiembre pasado), hará falta mucho más que un código de ética.

Porque el estrambótico comportamiento de Javier Duarte no lo hace único ni necesariamente peor a otros políticos. Acaso sea más folclórico, pero no necesariamente (reitero) más cínico que otros gobernadores.

Porque a Duarte lo definió la complicidad de todo el sistema, y ese sistema incluye, por supuesto, a todos los gobernadores. ¿Conocen a alguno que le haya hecho un asco? ¿Uno qué haya dicho públicamente: si está Duarte no voy a la Conago?

Hoy definimos a Duarte por: prestanombres, despilfarro, canonjías a los empresarios amigos y persecución a los no amigos (esto aplica a la prensa), endeudamiento, desviación del presupuesto, sometimiento de los poderes Judicial y Legislativo, empresas fantasma…

En términos generales, eso que retrata a Duarte, ¿de qué gobierno estatal no lo hemos escuchado?

Por lo pronto, de Sandoval sabemos que tolera a un secretario de Obras que ni empresas fantasmas ocupó: 120 millones de obra directitos a exsocios y parientes. Duarte al menos empresas fantasma montó. En Nayarit ni eso.

Twitter: @SalCamarena

También te puede interesar:
El (mal) consejo que Duarte siguió
¿Por qué huyen los gobernadores?
Mancera tiene miedo