Opinión

Tempus fugit

En abril de 2008, Felipe Calderón envió al Congreso una propuesta de reforma energética. Lo que envió era insuficiente, pero acabó siendo todavía peor que eso, después de varios meses de discusiones públicas. En diciembre de 2013, Enrique Peña Nieto propuso una reforma energética más ambiciosa que la de Calderón, pero el Congreso la hizo aún mejor.

Entre abril de 2008 y diciembre de 2013, la producción de petróleo en México se redujo en casi 250 mil barriles diarios. Sólo 5 países en el mundo han tenido una peor caída en su producción: Siria, Irán y Libia, por cuestiones políticas, y Noruega y Reino Unido, por el agotamiento de los mantos del Mar del Norte.

En ese mismo lapso, Estados Unidos ha incrementado su producción en 2.7 millones de barriles diarios (mbd) y Canadá en 1.3. Los dos países que siguen en incremento son Rusia, con poco más de 800 mil barriles diarios, y Arabia Saudita con 640 mil. El incremento de producción de Estados Unidos es prácticamente todo el crecimiento mundial desde abril de 2008.

En abril de 2008, Norteamérica aportaba 14 por ciento de la producción mundial de petróleo, y al cierre de 2013 era ya 18.6 por ciento. México aportaba 27 por ciento de esa participación en 2008, pero para 2013 apenas llegó a 18 por ciento. En volumen, Canadá y Estados Unidos producían 7.7 mbd en abril de 2008. En diciembre pasado, 11.7 mbd. En gas natural, nosotros producimos lo mismo que en 2008, Canadá un 15 por ciento menos, Estados Unidos un 25 por ciento más. (datos, eia.gov). Tanto en gas natural como en electricidad, el problema principal es el abasto, que impide pensar en un crecimiento acelerado de la industria en diversas regiones del país. Considerando que estas áreas (gas y electricidad) son las que crecerán más en el futuro próximo, éste es un tema crucial.

Hace 5 años, Estados Unidos y Europa noroccidental finalizaron el proceso de cambio a televisión digital (apagón analógico). Para 2012, se habían sumado el resto de la Unión Europea (con la excepción de Grecia), Japón, Corea y Taiwán. En 2013, Australia, Nueva Zelanda y buena parte de Europa del Este. Nosotros ya logramos este apagón en una ciudad, Tijuana, y se acaba de posponer la segunda etapa.

La penetración de Internet en México es deplorable. Estamos en el mismo nivel de Perú (que tiene un ingreso por habitante equivalente a 66 por ciento del nuestro), y muy por debajo de Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Colombia, Venezuela y Costa Rica. Ah, también de China, que tiene ingreso por habitante similar al nuestro. En costos, estamos más o menos en el mismo nivel, más caro que en el mundo civilizado, y más caro que en varios de los países grandes de América Latina. Al final, rondamos el lugar 60 en casi todas las comparaciones que se hacen en esta materia. Por ejemplo, en el índice de “nativos digitales”, lugar 66 (Chile, 23; Brasil, 37; Uruguay, 39; Costa Rica, 40; Perú, 44). Datos, ITU.

A lo mejor no lo ha percibido, pero el proceso de cambio tecnológico está moviendo al mundo hacia una forma de producción que requerirá grandes cantidades de electricidad y de “nativos digitales”. Tal vez por eso desde hace un par de años el crecimiento de la industria de Estados Unidos genera menos empleos allá, y menos crecimiento acá. Pero me entero que hay quienes creen que estos temas deben seguirse discutiendo, porque cinco años no son suficientes. Tal vez, ya ve usted que veinte años no son nada…