Opinión

Supera la bipolaridad, Peña

 
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Enrique Peña Nieto

Encabezas una presidencia bipolar, Enrique. Las reformas transformacionales por un lado, las portadas del ¡Hola! por el otro.

Plantas cara a poderes fácticos como el CNTE mientras que a otros liderazgos sindicales, igualmente corruptos, los solapas. El remanente del Banco de México será utilizado de manera prudente, reduciendo el endeudamiento, pero rehúsas modificar la ineficiente estructura fiscal que aprobaste en tu primer año de gobierno. No te cansas de viajar por el mundo, sobre todo disfrutando de las visitas de Estado, pero la relación con Estados Unidos muestra una impresionante deriva.

Esa bipolaridad se refleja en la incomprensión y perplejidad que despliegas con frecuencia. No entiendes por qué la gente te regatea los aplausos que crees merecerte. El anuncio de tu gobierno encapsulado en el famoso 'ya chole con tus quejas' mostró, de nuevo, que no entiendes la molestia popular. Ahora hablas del mal humor de la sociedad, que encuentras difícil de empatar con los avances de tu gobierno. Sí, las reformas fueron extraordinarias e históricas, pero es un hecho que el crecimiento durante todo tu gobierno ha sido, sigue y (según todos los pronósticos) seguirá siendo mediocre. No puedes decirle a un mexicano medio que se alegre porque al cabo Brasil está peor. Las reformas son reales, pero no han impactado significativamente el bolsillo de los asalariados vía el empleo y los ingresos reales. Y mientras no ocurra, su trascendencia estructural les importa un pepino.

En materia económica tus manos están atadas. El crecimiento industrial de Estados Unidos es determinante para el PIB mexicano, el precio internacional del crudo para las finanzas públicas. Los avances de la reforma educativa tardarán años en tener efecto, y lo mismo las inversiones en el sector petrolero. Es prácticamente un hecho: tu sexenio entero será caracterizado por un crecimiento bajo. Debes tomar la ofensiva en otro ámbito.

¿Quieres trascender en la historia nacional, que tu gobierno sea considerado un parteaguas? Se puede, pero debes actuar contra tu propio partido y sus aliados políticos: debes empujar, con la misma determinación con la que superaste el atavismo nacionalista del petróleo, un sólido andamiaje legal contra la corrupción. Nada mejor para ello que impulsar, como si fuera propia, la llamada Ley 3de3. Esa iniciativa ciudadana es hoy la mejor expresión de aquello que la nación te demanda.

Pero debes dejar atrás la bipolaridad, Enrique, que también abunda en ese campo. No es sólo ser honesto, sino parecerlo. No es hablar contra la corrupción, sino actuar abierta y decididamente. Hoy cualquier encuesta te arrojaría resultados patéticos sobre la percepción popular que existe al respecto, tanto sobre tu persona como del gobierno. Para muchos el regreso del PRI ha significado, con razón o sin ella, la vuelta de la corrupción en la mayor escala y sin la menor vergüenza. Las acciones destruyen los escepticismos (y malos humores). Tienes todavía el tiempo, la oportunidad y el poder para hacerlo. Deja la bipolaridad y conviértete de sospechoso en el primer cazador, no de brujas, sino de corruptos.

Twitter: @econokafka

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