Opinión

Soy el jefe máximo

 
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AMLO (Especial)

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil pensaba en el tedio. Al parecer nadie incurre en fatiga terrible ni al escribir de las elecciones ni al leer al comentariado que refocila sus coeficientes intelectuales en los comicios. La lectora y el lector tienen ante sus ojos un ejemplo de lo que viene siendo la prosa pétrea. Pobre Gilga. Siguen publicándose interesantísimos comentarios, mju. Al paso que vamos, los comentarios de la elección de 2015 serán un puente que nos llevará a 2018 y así hasta el final de los tiempos.

Gamés será impolíticamente incorrecto, ¿o cómo era?: el hartazgo, la decepción y la rabia de los electores han premiado a los partidos pequeños. Morena, el Verde, Movimiento Ciudadano, Nueva Alianza, Encuentro Social. Malísima noticia. Entre ellos hay autoritarios, golpistas, ladrones, simuladores, ignorantes. Gil sostiene que en esos partidos que los votantes han premiado por hartazgo se encuentra lo peor de nuestra vida política. Por eso ayer decía Gilga que el electorado cruzó la boleta para favorecer a una caterva que usa la democracia para hacer negocios. Si Gamés hace a un lado a Liópez, no hay una sola idea en venta en esos partidos. Y desde luego, cuando las ideas de Liópez aparecen es como para salir como alma que lleva el diablo.

Le dirán a Gamés que en los partidos grandes tampoco hay ideas y que los negocios que hacen con la democracia son todavía más grandes que los que realizan los partidos pequeños. Gil caminó sobre la duela de cedro blanco y caviló: pues que partidotes tan guangos, que partiditos tan ladrones y que electorado tan ignorante. Oh, sí, con el perdón de la democracia. ¿Hay algo mejor que votar y elegir en las urnas? No. ¿Hay algo peor que elegir fanfarrones? No.

Todo o nada
Gil lo leyó en su periódico La Razón. Liópez está muy enojado porque ganó cinco delegaciones de la ciudad de México y la mayoría en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Liópez está furioso y ha dicho que hubo compra del voto en Iztapalapa, Coyoacán y Gustavo Madero y amenaza con que Morena impugnará los comicios en cinco delegaciones. ¿Cómo la ven? Sin albur. A Gilga no le extrañaría que Liópez impugnara incluso las delegaciones que ganó Morena. Song unos tramposos, todos, sin excepcióng y lucharemos sin piedat.

Durante la Reunión Nacional de Morena en la ciudad de México, Liópez habló como si fuera el jefe de Gobierno. La agenda de la bancada de Morena en la Asamblea la puso Liópez punto por punto. Si van a leer las líneas siguientes, la lectora y el lector necesitarán de Tafil y Riopán: disminución de salarios a funcionarios públicos, lucha contra la corrupción, poner en marcha de inmediato la Línea 12 del Metro, disminuir el precio del boleto del Metro a tres pesos, derogar las leyes para evitar la criminalización de la protesta social, e impedir la privatización del servicio del agua. Aigoeei

El regreso
El dolor de cabeza que les espera a los legisladores de la Asamblea que no pertenecen a Morena será una migraña de pronóstico reservado. ¡Canastos!, Liópez se ha quedado corto. Gil exige la desaparición de los salarios de los funcionarios (rios-rios), desde hoy nadie gana un peso. A Liópez nadie le paga y pudo hacer campaña, viajar por la República, se llama magia, mju. La Línea 12 debe abrir incluso sin rieles, que en lugar de vagones circulen carretas; el Metro debe ser regalado, basta de que la mafia en el poder cobre el boleto a los pobres. Derogar las leyes que sancionan las protestas sociales es insuficiente, que se decrete una ley que obligue a los movimientos sociales a bloquear avenidas y tomar las plazas al menos una vez por semana, el incumplimiento de esta ley se castigará con cárcel.

Lectora y lector, Liópez ha regresado a la ciudad de México y con él la crispación, el pleito, el desafío al gobierno, la bofetada por quítame estas pajas, el puñetazo porque me viste feo, la gritería contra la mafia del poder, el anuncio del fraude y la construcción de su candidatura a la presidencia de la República en 2018. Con la pena, pero vienen días negros para la Ciudad de México.

La máxima de Baltazar Gracián espetó dentro del ático de las frases célebres: “Hay que hablar como en testamento, que a menos palabras, menos pleitos”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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