Opinión

Sorpresas en la elección de ayer

   
1
   

   

Voto

Ayer la población dio un extraordinario ejemplo de lo que quiere: vivir en paz y en democracia.

Eso compromete al gobierno a cumplir y hacer cumplir la ley, sin transigir con las minorías violentas.

La primera gran sorpresa de la elección fue el enorme fracaso de los que apostaron por reventar la jornada electoral por la vía del salvajismo.

Suena trivial decirlo, pero no lo es: ayer ganó la democracia y ganó México, porque se instalaron más de 99 por ciento de las casillas y los violentos no tuvieron la fuerza para impedir la votación.

Corresponde ahora al gobierno asumir la voluntad democrática expresada en la jornada de ayer.

Esa voluntad democrática lo obliga a sacudirse el chantaje de los grupos violentos como la CNTE y dar cauce a lo que aprobó la mayoría en el Congreso, como es la reforma educativa.

La ciudadanía está por la legalidad y en muchas regiones se jugó el pellejo al ir a votar o cumplir en tareas de casilla.

El gobierno no puede desentenderse de este enorme y emotivo mensaje de la población en favor de la legalidad.

Otra sorpresa fue el triunfo de la coalición gobernante. Se trata de una victoria débil, pero todo indica que entre el PRI, Verde y Panal, van a alcanzar la mayoría de curules en la Cámara de Diputados.

Resulta paradójico que mientras la mayoría de los analistas en los medios de comunicación veía un país en ruinas, el partido gobernante haya alcanzado una votación que supera por casi diez puntos al principal partido opositor.

El PRI, sin embargo, quedó en su nivel histórico más bajo, con la salvedad de la elección de 2006 cuando llevó a Roberto Madrazo como candidato.

Una lectura triunfalista de los comicios de ayer llevara a ese partido a perder el poder en las próximas elecciones presidenciales.

Sorpresa fue que en la primera elección en que se permite competir a candidatos independientes, uno de ellos, El Bronco, haya ganado una gubernatura.

Lo que hizo El Bronco es histórico, pues ganó un gran estado como es Nuevo León, con un discurso antisistema que no va a refrendar en la práctica.

Hay otra noticia fuerte e inesperada de estos comicios: la debacle del PAN.

Los panistas quedaron muy por debajo del 26 por ciento obtenido en la elección presidencial, cuando perdieron la presidencia y quedaron relegados como la tercera fuerza en el país.

Su votación en estas elecciones ronda 21 o 22 por ciento, lo que pone a ese partido en caída libre en las preferencias del electorado.

Para el PAN el resultado electoral es una humillación histórica de la que nos ocuparemos en días posteriores.

Morena fue una sorpresa importante en estos comicios, pues ganó delegaciones en el Distrito Federal y se ubicó, a nivel nacional, en un nueve por ciento en su primera elección.

López Obrador ya tiene partido, va a contar con recursos económicos y un ramillete de entre 34 y 40 diputados federales.

Twitter: @PabloHiriart

También te puede interesar:
Votar en democracia  (Y el mito de la caída de la TV abierta)
8 de junio
El 2018 de AMLO se juega este domingo en el DF