Opinión

¿Son suficientes
las medidas de la
Comisión de Cambios?

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pesos

Le comentábamos en este espacio que el peso mexicano se encuentra en el ojo de la tormenta perfecta:

a) La impresionante inyección de liquidez que están realizando el Banco Central del Euro y el Banco de Japón por 1.4 billones de dólares equivalentes anuales tiende a disparar al dólar contra todas las divisas, y a tirar las materias primas. Esto es lo que causa la mayor distorsión en los mercados.

b) La desaceleración de China acentuada por el crack bursátil de la Bolsa de Shanghái, debilita aún más a los precios de los commodities.

c) El levantamiento de las sanciones a Irán implica la posibilidad de que los persas metan al mercado de petróleo un millón de barriles diarios en el mediano plazo y hasta cuatro millones de barriles en el largo plazo. Todo esto debilita aún más a los precios de los hidrocarburos y esto nos está tocando en el preciso momento en que se están realizando las licitaciones de la Ronda Uno.

d) La inminente alza de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal, que está generando una reversión anticipada de recursos financieros de los mercados emergentes hacia el dólar.

e) La bursatilidad del peso mexicano que hace que los manejadores de portafolios globales se vayan en corto contra el peso mexicano para cubrir sus posiciones en otras monedas emergentes.

Aún así, resulta sorprendente que el peso mexicano sea una de las monedas emergentes mejor libradas en la trayectoria de debilitamiento generalizado de las monedas de los países emergentes y de los países desarrollados.

Las medidas anunciadas la semana pasada por la Comisión de Cambios implican una inyección mínima al mercado cambiario de ocho mil millones de dólares en 42 días hábiles. Los mecanismos implementados de oferta de dólares son sólo un amortiguador, que pretende evitar una depreciación desordenada. Cabe resaltar que el spread de las tasas en pesos no ha subido mucho en relación a las tasas en dólares.

Muchos analistas advierten que estas medidas son insuficientes, ya que el mercado cambiario mexicano puede operar más de dos mil millones en un solo día de volatilidad. En nuestra opinión, la política monetaria y cambiaria de México ha sido realmente acertada. El secretario de Hacienda declaró: “Estamos protegiendo la economía, no al peso”. Y este es el enfoque correcto en estas circunstancias. Defender al peso como perro, sabemos que no es una estrategia adecuada. No se puede ir en contra del mercado.

¿Qué sucedería si hubiéramos inyectado la suficiente cantidad de dólares de las reservas para mantener la paridad a 14 pesos? Canicas hay de sobra para esto. Pero si todos están jugando a depreciar sus monedas para ganar competitividad artificialmente, y venderle a los americanos, lo único que se generaría sería una caída de nuestras exportaciones, y por lo tanto una caída en el empleo y en el PIB.

El Estado mexicano debe alrededor de 120 mil millones de dólares; contamos con 190 mil en las reservas, más una línea de crédito por más de 70 mil con el FMI. Nuestra economía es una maquinaria que genera excedentes de divisas. Nuestra vulnerabilidad radica en una posición de alrededor de 150 mil millones de dólares en la tenencia de valores gubernamentales en manos de extranjeros. ¿Cuánto de esa tenencia puede cambiarse de pesos a dólares? Esto es lo que ya está sucediendo. Los mercados suelen adelantarse.

Cuando se dio la crisis hipotecaria en EU y quebraron los bancos americanos más grandes, la aseguradora más importante del mundo y dos de las tres armadoras automotrices, salieron recursos de los valores gubernamentales mexicanos en más de 20 mil millones. Al año siguiente regresaron 30 mil. La gran diferencia es que en 2008 el mundo… se iba a acabar.

La circunstancia actual es muy diferente. El alza de las tasas en dólares es una señal clara de que las cosas en Estados Unidos van bien. No creemos que salgan de Bonos M o Cetes más de 15 mil a 20 mil millones. Esta depreciación no es una fuga de capitales. En nuestra opinión, después de que pase la peor intensidad de la tormenta, hay suficientes fundamentos para que el peso mexicano regrese por debajo de 15 o 14 pesos por dólar para finales de 2016 o un poco más adelante, cuando los europeos y los japoneses dejen de crear dinero en exceso, cuando el precio del petróleo esté más estable, cuando se incrementen los flujos de inversión por las reformas, y cuando las tasas de interés ya se estén ajustando al alza.

Correo: eofarrills@bursametrica.com

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