Opinión

¿Son compatibles los derechos humanos y el crecimiento económico?

Dr. Hugo Fuentes Castro*

Siguiendo a Amartya Sen, la validez de los derechos humanos no está en su impacto económico o en el que existan recursos para satisfacer las demandas que exigen éstos. Para ejemplificar esto último piense en que en un país muy pobre se exija el derecho a la educación, el hecho de que el gobierno no la pueda proveer, no significa que se deje de tener derecho a ésta. Sin embargo, la pregunta que da nombre a este artículo no deja de ser atractiva e interesante y hay quien pone en la tela de juicio la convivencia de estos dos conceptos. La “Tesis Lee”, la cual señala que existe un “trade off” o sacrificio entre crecimiento económico y la defensa de los derechos humanos, sigue siendo esgrimida por mandatarios o políticos. Sin embargo la evidencia que brinda la literatura al contestar esta pregunta muestra “en general” que los derechos humanos tienden a tener un efecto positivo.

Los resultados de Blume y Voigt (2007) indican que los derechos humanos no generan una baja en la riqueza y en el crecimiento. Sin embargo, los efectos pueden ser muy dispares. Los Derechos Humanos Básicos y Económicos incrementan la inversión, mientras que los Derechos Sociales no muestran efecto sobre ésta. Considerando la productividad, los Derechos Humanos Básicos no muestran efecto, pero sí los Económicos, Civiles y Políticos y los Sociales-Emancipatorios.

Por otro lado, Brown (2008) se enfoca en los derechos relacionados a la integridad física y crecimiento. Los resultados muestran que al aumentar la protección de estos derechos se aprecia un incremento en el crecimiento, se llega a un máximo y, posteriormente, se observa una caída, para finalmente volver a crecer.

Por su parte, Blanton y Blanton (2007) muestran que el monitoreo al que se ven sometidos los países, en términos internacionales, a través de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) generan costos de audiencia a los países y afectan la inversión. Por lo tanto, un ambiente en el que se respetan los derechos humanos conduce a inversión en capital humano.

Sen, A. (2009) es tajante en señalar que la evidencia es contundente en términos del efecto positivo que tienen los derechos humanos en el crecimiento de los países y, por ende, queda a los países hacer su tarea en pos de un establecimiento pleno de éstos.

Por último, es interesante una reflexión. Dworkin (1977) habla de “rights as trumps”, que implica la abdicación del cálculo económico en favor de una aproximación basada en principios. Las personas tienen una preferencia por un trato decente y respetuoso, a pesar de los costos económicos. Es decir, están dispuestos a renunciar a beneficios monetarios a cambio de la protección de sus derechos humanos. Sin embargo, existen otras perspectivas que señalan que ante la incertidumbre, los individuos perciben el riesgo de pertenecer a la minoría en el futuro y, por ende, tienen incentivos a crear derechos humanos básicos. De esta manera, los derechos básicos constituyen un seguro que protege a los individuos de decisiones mayoritarias que afectan su utilidad.

*Director del Departamento de Economía del Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México.