Opinión

Somos mexicanos los más chambeadores, pero…

1
 

 

Empleo

La productividad laboral de nuestra economía es una de las más bajas del mundo, pese a que los mexicanos encabezamos el ranking global de horas trabajadas.

Laborar más horas no se ve reflejado en una mayor producción por cada trabajador empleado, es decir, en un incremento de la productividad laboral.

Datos publicados recientemente por la OCDE señalan que los mexicanos dedicamos al trabajo dos mil 237 horas por año, 26 por ciento más que el promedio de esa organización, de mil 770 horas en 2013.

De los 35 miembros de la OCDE, México es el país con el mayor promedio anual de las horas reales trabajadas por los asalariados.
Enseguida están Corea del Sur, Grecia y Chile, con dos mil 163, dos mil 37 y dos mil 15 horas trabajadas, respectivamente.

Pero laborar más horas no se traduce en mejores niveles de ingreso disponible para los trabajadores mexicanos, debido principalmente a la baja productividad laboral.

La productividad laboral con base en horas trabajadas se aceleró en el cuarto trimestre de 2014, cuando creció 2.6 por ciento respecto a igual periodo del año anterior.

Además, representó el mayor incremento anual de los últimos 16 trimestres, según información del Inegi.

Y para todo 2014, la productividad laboral avanzó 1.8 por ciento, lo que significó el mayor aumento de los últimos cuatro años.

Aunque ya está por arriba de la meta del gobierno, el crecimiento de la productividad laboral es claramente insatisfactorio. 

Por si fuera poco, en el país persisten brechas regionales, pues la productividad laboral es 2.5 veces más alta en los diez estados más productivos que en los diez más rezagados.

La brecha es más aguda entre algunos estados, pues un trabajador de Nuevo León, Coahuila o Querétaro produce hasta cuatro veces más que uno de Chiapas, Oaxaca o Guerrero, los menos productivos.

Esos tres estados del sur son también la mejor expresión de la estrecha relación entre baja productividad laboral y alta incidencia de pobreza.

Durante el pasado Foro Empresarial de las Américas en Panamá, el mexicano Carlos Slim planteó que los cambios que se viven en la educación, la salud y el empleo permitirán que las personas vivan mejor.

En el caso del empleo, “habrá menos esfuerzo físico, más capacitación y necesidad de más conocimiento y experiencia”, dijo.

“Lo más importante es que serán menos días de trabajo, que es la solución del problema. Menos días de trabajo, yo pienso que serán tres, más horas cada día y más años de trabajo”, abundó.

Así, según Slim, va a haber “cuatro días en los que se crearían nuevas actividades económicas para esas personas, que tendrían mayor calidad de vida y cuyos trabajos podrían cubrirse con otras personas”.

Por lo pronto, a juzgar por los datos de la OCDE, el hecho de trabajar más horas no garantiza un mayor nivel de ingreso ni una mejor calidad de vida, al menos no en México.

Twitter: @VictorPiz

También te puede interesar:
Reversión en flujos de capital
La ‘visibilidad’ de México en la cumbre de Panamá
Casi nulo, el efecto de las reformas en el crecimiento