Opinión

Socavón, preguntas desde el contrato

    
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Socavón

El primero de abril, dijo el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, era un día de buenas noticias.

Ese sábado, y después de recorrer en camioneta el hoy tristemente célebre Paso Express, Ruiz Esparza tomó el micrófono y al pie de la carretera dijo: “Estamos, creo yo, en un día de buenas noticias”. Enseguida procedió a “felicitar a las empresas constructoras que cumplieron con esta fecha de terminación, 31 de marzo a las 12 de la noche. Agradecerles el esfuerzo para poder tener este importante día, que es parte de un conjunto de buenas noticias”.

Es decir, el 31 de marzo de 2017 habría concluido la parte sustancial del contrato número 2014-17-CE-D-062-W-00-2014, el que dio pie al Paso Express.

Dos semanas después de la tragedia por el socavón, la SCT sigue sin informar claramente las circunstancias en que esa obra pasó de costar mil 45 millones de pesos a dos mil 213 millones, más del doble. El día en que felicitó a las empresas constructoras sólo aportó una pista al respecto: “Cambiamos de asfalto hidráulico por concreto hidráulico”, dijo.

Ahora falta que la SCT explique por qué en el proyecto no venía así, quién decidió el cambio, por qué razones y cómo se negoció el aumento de costos.

De la misma forma, no está claro si la SCT ya recibió oficialmente la obra. Y por tanto no sabemos si la dependencia costeará las reparaciones por el socavón con la fianza que habrían dejado las empresas, o si incurrirá en nuevos gastos de una obra ya polémica por su sobrecosto.

El contrato del Paso Express, el 2014-17-CE-D-062-W-00-2014, fue firmado por el hoy cesado ingeniero José Luis Alarcón Ezeta, delegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en Morelos. Por las empresas firmaron Javier Pérez Hernández, de Construcciones Aldesem S.A. de C.V., y Fausto León Navarro y Ángel Raúl Paniagua Díaz, por el lado de Epccor S.A. de C.V.

En ese contrato se estipulaba que el plazo de entrega sería de 730 días a partir de la firma del mismo, es decir, que el Paso Express debió quedar listo el 28 de noviembre de 2016.

Existe al menos un convenio para una nueva fecha de entrega (2014-17-CE-D-062-W-00-2014-02). Por retraso en el pago del anticipo, debido a que se les pidió no realizar trabajos en las vacaciones, y por problemáticas ambientales y en relación con las poblaciones afectadas por la construcción, a las empresas se les permitió, sin modificar el costo de la obra, entregar el Paso Express el 4 de enero de 2017. Cosa que tampoco ocurriría. (http://bit.ly/2uqjpyS)

En el contrato se estipula que 15 días antes de entregar los trabajos, el contratista entregará una “garantía para responder de obra mal ejecutada o vicios ocultos”, que podría ser una fianza por el 10 por ciento del monto total ejercido en la obra, o 5.0 por ciento del mismo monto total, ya sea en una carta de crédito o en recursos líquidos. Esa garantía tendrá una vigencia de doce meses a partir de la fecha de entrega-recepción de la obra.

Volver a los términos del contrato original, en donde las empresas declaran conocer “debidamente el sitio de la obra (…) así como las condiciones ambientales a fin de considerar todos los factores que intervienen en su ejecución” nos lleva a demandar, independientemente del peritaje por la tragedia, más información sobre qué factores influyeron para que se elevaran los costos y se rebasaran los plazos en forma tal que hoy, casi cuatro meses después del 31 de marzo, se asegura extraoficialmente que la SCT ni siquiera ha recibido oficialmente el Paso Express. En eso acabó aquel día de buenas noticias.

Twitter: @SalCamarena

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