Opinión

Sobre las facultades tributarias

Nuevamente el asunto del reparto de las facultades tributarias entre los tres órdenes de Gobierno, lo cual no se va a resolver sólo con buenas deseos o propuestas que no estemos dispuestos a cumplir, como ha quedado evidenciado con la destrucción de la base del impuesto a la tenencia de vehículos automotores y la renuencia a cobrarlo en muchas entidades federativas.

El grado de interés o desinterés fiscal es heterogéneo, como se puede ver en las análisis sobre fortaleza fiscal de cada una o en la mayor o menor dependencia respecto de las transferencias federales, que constituyen la mayor parte de sus ingresos totales. Guerrero ha sido un caso extremo.

De su análisis, se pueden apreciar las posibilidades reales de que nuevas facultades entregadas a las entidades federativas sean aprovechadas y no pase lo que sucede con el impuesto a la tenencia. Lo cierto es que en muchas no existe interés fiscal para recaudar, prefieren “la gestión”.

Es cierto, existe una gran centralización de las facultades tributarias en el orden central de gobierno, quizás como en ningún otro país de la OCDE, y también una debilidad del potencial recaudatorio de los conceptos de ingresos tributarios, que hoy pueden cobrar las entidades federativas. Sin embargo siempre ha habido funcionarios fiscales estatales que le han apostado al esfuerzo recaudatorio local, destacadamente muchos del centro y norte del País y en la Convención Nacional Hacendaria se plantearon muchos temas que están vivos.

En 1995 se crean entre otros, el impuesto al hospedaje y el de anuncios, como parte del paquete de rescate de las finanzas estatales y municipales, derivado de la crisis financiera de ese año, incluso a partir de 1997, empezaron a administrar el impuesto a la tenencia, quedándose como estímulo, con el cien por ciento de lo recaudado. Igualmente en los primeros años del Siglo, se les deja la administración de REPECOS.

Han sido varias las propuestas realizadas por las entidades federativas para ampliar sus facultades tributarias.

Antes de 2006 se empieza a trabajar, a iniciativa de Sinaloa y de la UCEF en Hacienda, en el estudio sobre la posible administración integral por parte de las entidades federativas, del impuesto sobre la renta, comenzando por el régimen intermedio. Sin embargo ya no hubo tiempo para lograr los consensos. También se revisó lo referente al IVA.

Se ha trabajado muchos sobre el impuesto estatal a las ventas finales, de naturaleza diferente al IVA. Pero se consideró que sin una contraparte, la reducción proporcional de la tasa general de IVA -cada punto de ventas equivaldría a menos del 10 por ciento de un punto de IVA- ya que los contribuyentes lo considerarían como una tasa adicional, con el riesgo de que no tuviera viabilidad política.

En la Convención Nacional Hacendaria se volvió a tocar el tema, y se consideró que por lo menos un porcentaje de lo recaudado por cada entidad federativa, se usase para crear un fondo para obras de desarrollo en las entidades menos favorecidas por su nivel de desarrollo y con menor nivel de ventas finales.

Otras opciones han sido las sobre tasas en los IEPS, que se descontarían de la tasa federal, etcétera.

Varia propuestas, como las que se hicieron cuando Oscar Lara de Sinaloa, fue coordinador de la Permanente; otra que elabora INDETEC siendo Coordinador de la misma Comisión, Tirso de la Gala de Campeche, quien tiene a su entidad entre las que recaudan un porcentaje mayor de ingresos propios.

Hoy Emilio Barriga Tesorero del DF, coordina el Grupo de Nuevas Fuentes de Ingresos, siendo reconocida su experiencia y eficiencia recaudatoria desde hace muchos años.