Opinión

Silencios

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Leopoldo López. (Reuters)

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil estaba en llamas. Leopoldo López, uno de los principales líderes de la oposición al gobierno de Nicolás Maduro fue condenado a 13 años, nueve meses, siete días y 12 horas de cárcel. López cumplirá su condena en la prisión militar de Ramo Verde, donde ha sido confinado desde hace 18 meses. Gamés lo leyó en su periódico El País: la jueza Susana Barreiros consideró a López culpable de instigar y participar en las manifestaciones de protesta del año 2014 en las cuales murieron 43 personas.

Gilga se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y caviló: la verdad sea dicha (muletilla pagada por Morena) pudieron acusar a Leopoldo López de disolución social, ataques a las vías de comunicación, rebelión y lo que Jorge de la Vega Domínguez y Luis Echeverría Álvarez digan y manden. ¿Cómo la ven? Sin albur.

Se sabe: hay presos políticos buenos y hay presos políticos malos. López debe ser de los malos pues los presidentes de América Latina han guardado silencio. Algunos líderes de oposición y organizaciones sociales protestaron contra la condena de Leopoldo López, pero los presidentes no dijeron esta boca es mía. Vamos bien. Por cierto, Human Rights Watch expresó que la sentencia es injusta y “muestra el deterioro extremo del Estado de derecho en Venezuela (…) Nunca debió ser arrestado (López) arbitrariamente o enjuiciado. Es un prisionero de conciencia y debe ser liberado inmediata e incondicionalmente”.

Aquí
El corazón simple de Gil preguntó al viento: ¿esta noticia en México ha tenido una repercusión? ¿Los partidos de izquierda se han expresado, el periódico La Jornada, las combativas organizaciones como Artículo 19, las organizaciones sociales que no dejan pasar una ni dos? Con la pena, pero salvo que Gamés haya perdido la vista y el oído, nadie ha pronunciado palabra.

Van a perdonar a Gilga, pero es una vergüenza que por un día no se unan las voces de centro izquierda para condenar un hecho monstruoso. Gil hace unos entripados de antología. Ah, pero que no le echen el guante a un líder corrupto de la CNTE porque arde la pequeña Troya. Dios de bondad. ¿Venezuela? ¿Represión? ¿De qué nos hablan? Gilga no quiere ponerse pesado pero se sabe: en México no hay izquierda o algo parecido, hay algunas tribus nómadas, cazadores de mamut, recolectores de frutos silvestres de la ideología vieja, pero izquierda, señoras, señores y señeres, no hay en México, con la pena. Si usted lectora, lector o lecter tiene otra información, no dude en comunicársela a Gamés.

Letra impresa
Gamés buscó la postura de La Jornada, el periódico de la izquierda, o como se diga. Carmen Lira, directora del diario, no dice ni agua va. Le dirán la misa a Gilga: ¿por qué rayos y centellas La Jornada? Por la simple y sencilla razón de que es el diario de esos rumbos, ¿o no? Díganle a Gil, que alguien le aclare el panorama. Mju. ¿Un editorial, señor Zaldúa? No exageremos, caramba. Maduro dijo, repitiendo a Chávez, que en Venezuela no hay presos políticos, solamente políticos presos. Muy bonito. Oigan la nota del periódico de marras: “López de 44 años, recluido en la cárcel militar de Ramo Verde, desde que se entregó a las autoridades el 18 de febrero de 2014, fue encontrado culpable de y condenado por delitos de ‘instigación pública, asociación para delinquir y provocador de daños e incendio’”. Como lo oyen, palabras de más, de menos.

Allá
Gamés no sabe mentir: grupos chavistas quemaron banderas y carteles con el rostro de Leopoldo López. Un año después de la muerte de Chávez, escuelas, mercados, colonias, autopistas, se llamarán Hugo Chávez. Gil propone a la hermana República de Venezuela que su país se llame Chávez, sus estados Chávez, sus avenidas Chávez, sus universidades Chávez. Véanlo así: Maduro se llama Chávez. Ande mi amigo, devuélvanos a algunos presos políticos. Aunque sea dos de los grandes.

La máxima de Alexandre Dumas espetó dentro del ático de las frases célebres: “Para toda clase de males hay dos remedios: el tiempo y el silencio”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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