Opinión

Sigue el ajuste de los mercados emergentes

El ajuste de los mercados emergentes ha continuado en los pasados días, lo cual nos ha recordado que la economía mexicana no es desarrollada y está incluida entre aquellos. Ahora no sólo se ha debilitado el peso, el cual ha tenido una depreciación que obligó a que el Banco Central volviera a poner en práctica el sistema de subasta de dólares, sino que el ajuste ahora está presionando al mercado de renta variable, es decir a la bolsa de valores. En esta ocasión el mercado abrió la semana con una caída importante, debido a que se descontó que el viernes anterior no operaron los mercados financieros en México, y porque en el resto del mundo siguió la contracción de los distintos mercados.

Esta situación de debilidad no sólo está ocurriendo aquí, está generalizada en los países emergentes, aunque cada uno con sus diferencias importantes. Por ejemplo, durante el fin de semana el presidente Maduro de Venezuela afirmó que no tenía planes para declarar moratoria de la deuda externa “a excepción” de que hubiera una estrategia de reactivación económica, lo cual perjudicó el valor de sus bonos y se generó el temor de contagio hacia otros países petroleros. En ese país el tipo de cambio oficial está por debajo de los diez bolívares, pero ya se cotiza a 180 bolívares en el mercado negro.

Rusia ha tenido que reconocer una devaluación de su moneda superior a 50 por ciento en las pasadas semanas y su Banco Central elevó la tasa de interés de 10.50 por ciento a 17.0 por ciento al inicio de la semana, lo cual causó importantes pérdidas en el valor de su deuda. Por su parte, Brasil volvió a retrasar la publicación de la información financiera de la empresa Petrobras, probablemente derivado de los problemas de corrupción que hay en la misma, lo que preocupó a los inversionistas internacionales por la falta de transparencia.

En México las noticias locales no nos diferencian de manera relevante de los problemas que tienen los demás países emergentes, por lo que hay la inquietud de qué tanto nos afectarán los problemas de los ajustes financieros globales.

Los mercados emergentes se habían acostumbrado a tomar decisiones de inversión en un entorno de elevada demanda global y altos precios de las materias primas, así como muy bajas tasas de interés y exceso de liquidez para poderse financiar. Todo lo anterior creado por la política monetaria de los países desarrollados, lo cual se terminó el mes pasado, cuando la Fed finalizó su política de QE (por medio de la cual adquirió más de 3.5 billones de dólares de bonos en los mercados financieros).

Hoy los mercados emergentes del mundo deben de acostumbrarse a operar en un entorno de menor liquidez, mayor escasez de crédito, precios de materias primas más bajos y menor crecimiento económico, todo lo cual no será fácil. Entre más rápido se hagan los ajustes correspondientes, el costo será menor en términos de crecimiento y de empleo.