Opinión

Septiembre de 2015

Jueves 3 de septiembre de 2015. Segunda sesión del primer periodo de sesiones de la LXIII Legislatura. El diputado Andrés Manuel López Obrador sube a la tribuna y propone la creación de una comisión especial que investigue el asunto de la “casa blanca”, jamás aclarado en la Legislatura que acaba de terminar. El nuevo diputado de Morena acusa que por meses la Cámara de Diputados se negó a averiguar y que esa falta de acción contribuía a la impunidad que protege a la “mafia del poder”.

López Obrador pide que la petición de crear el órgano investigador se someta a un voto del Pleno por tratarse de un asunto de urgente y obvia resolución. En la tribuna se desata un intenso debate entre las izquierdas. Morena acusa a la dirigencia del PRD de haber encubierto al gobierno para no indagar la acusación de conflicto de interés. Recuerda que en diciembre de 2014, Silvano Aureoles, presidente de la Cámara de Diputados y miembro del PRD, bloqueó la solicitud de algunos legisladores al argumentar que era un asunto de “interés particular”. También acusa al PAN y a su coordinador parlamentario de haber sido “comparsa” del PRI.

Sofocados por las denuncias de López Obrador, las bancadas del PAN y del PRD apoyan la propuesta de crear una comisión de investigación. Muchos interpretan que el cambio de Legislatura significa también que los compromisos políticos sellados en el Pacto por México en 2012 son ya cosa del pasado. La nueva legislatura significa baraja nueva de compromisos y estrategias. Legisladores del PRD temen que si mantienen la cautela serán rebasados por Morena en 2018. La alarma ya sonó durante la jornada electoral del 7 de junio: el partido fundado por AMLO alcanzó una votación de 9.0 por ciento nacional, una cifra muy cercana al 11 por ciento que logró el PRD.

El PRI acepta la conformación de la comisión aunque pide garantías para focalizar la investigación en los temas originales y contar con una fecha límite de tres meses para conducir las indagatorias. Lo hace después de que PAN y PRD apoyan la propuesta de López Obrador y amenazan con llevar la votación al Pleno donde contarían con una ligera mayoría. (La nueva composición de la Cámara da al PRI y sus aliados tan sólo 235 diputados, quince menos que la mayoría absoluta requerida para bloquear la formación de la comisión especial).

De forma paralela el Instituto Nacional Electoral (INE) continúa la investigación respecto a otra casa del empresario Juan Armando Hinojosa que habría sido usada por la campaña presidencial del entonces candidato del PRI en 2012. La investigación se realiza como respuesta a una queja presentada por Morena ante el INE a fines de 2014 acusando a ese partido de no haber reportado ese gasto en su informe de campaña. El PRI asegura que la casa era rentada por un asesor del entonces candidato –hoy consultor jurídico de Los Pinos– y que se trató de reuniones informales y esporádicas.

El otro caso de controversia en el año electoral fue Ayotzinapa, a pesar de que el gobierno concluyó la investigación de forma satisfactoria y abrió diversos procesos penales. El nuevo fiscal general de la República optó por pedir la investigación no sólo de los responsables materiales e intelectuales, sino también de otros funcionarios que por omisión contribuyeron al permitir la masacre de los estudiantes.

La prensa extranjera ha destacado positivamente la nueva actitud del gobierno de promover el castigo de los responsables de Ayotzinapa de la forma más amplia posible. Sin embargo, los medios internacionales observan el trato diferenciado en el asunto de la “casa blanca”. Asimismo, muchos reportajes aparecidos desde fines de 2014 han cuestionado la timidez de la prensa mexicana para analizar e investigar el tema y el Wall Street Journal publicó un artículo en primera plana destacando el silencio del sector empresarial mexicano que cuestiona en privado la corrupción, pero no dice nada ante un caso concreto que pudo haber afectado una obra de infraestructura tan importante como el tren México-Querétaro.

Un análisis publicado por Parametría después de la elección del 7 de junio destaca que Morena es el partido que más puede crecer hacia las elecciones de 2018. La pasividad de los partidos para combatir la corrupción y la impunidad los hace a todos “iguales” frente al electorado. Según el estudio de la empresa demoscópica, sólo Morena ha logrado diferenciarse del resto de los partidos con base en un discurso radical en contra del sistema de privilegios que ha logrado mantener la esperanza en una franja del electorado de que efectivamente son ellos –AMLO y su partido– la última apuesta para lograr un cambio por la vía de los partidos.

Aunque la implementación de la reforma energética ha caminado conforme a los plazos legales, la caída de los precios del petróleo disminuyó el número de participantes en la Ronda Uno. Pero la mayor preocupación de los inversionistas –según un análisis de Country Risk Perspectives– es el riesgo de una reversión de la reforma en 2019 en caso de que López Obrador triunfara en 2018. Aunque aún faltan tres años para la próxima elección presidencial, el crecimiento de Morena y el declive de los otros partidos, sugieren que una candidatura de AMLO podría ser exitosa la tercera vez, según el análisis de la firma de riesgo político.

La nota concluye alertando sobre los riesgos de salidas populistas frente a problemas de corrupción y de una clase política insensible frente al hartazgo de la población. Recuerda la “revolución bolivariana” que surgió en los años 90 contra de la enorme corrupción en Venezuela, pero que lejos de limpiarla simplemente cambió a los beneficiarios sin eliminar el problema. Hoy ese país aparece en el lugar 161 de corrupción de Transparencia Internacional, muy por debajo de México, que está en el 103.

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