Opinión

Seis signos de que México cambió

En épocas como las que vivimos actualmente en México, corremos el riesgo de perder la capacidad de asombro.

Lo que hemos visto en las últimas semanas en el país, probablemente requería de muchos años para verlo en otro tiempo.

Le pongo sólo una lista de seis hechos muy relevantes:

1- El poner al descubierto el escándalo de Oceanografía. Todavía hay quien piensa que este caso es uno más. No. Se trata quizás del más profundo, complejo y emblemático caso de corrupción en la historia reciente del país, con implicaciones cuyos alcances todavía no pueden dimensionarse adecuadamente. Vamos a seguir hablando del tema por meses o quizás por años y va a haber más consecuencias de las que ahora se ven.

2- La competencia en las telecomunicaciones y la televisión. Nunca, en los últimos tres lustros se había tomado una determinación de consecuencias tan profundas en estas industrias como la declaración de preponderancia que el IFT hizo el viernes pasado. Más allá de detalles e imperfecciones que quizás salten a los tribunales, este hecho va a cambiar dos sectores de gran relevancia para el país.

3- La licitación de nuevas cadenas nacionales de televisión. Del tema se había venido hablando en los últimos 8 a 9 años por lo menos. Y siempre se había quedado en intentos frustrados, por la razón que fuera. Ahora el Estado ha determinado hacerlo ya.

4- Una ley de competencia con muchos dientes. México es un país que, en muchos sectores, no se ha caracterizado precisamente por un ambiente competitivo. La ley que debate el Poder Legislativo da al ente antimonopolios herramientas para contribuir realmente a la competencia. A muchos en el sector privado les preocupa, lo que en términos de lo que puede representar la ley, es un síntoma de que será relevante, si no, ni hubieran reclamado.

5- La captura del criminal más buscado por años, "El Chapo". A sabiendas de que ni será el fin del narcotráfico ni del cártel que encabezaba, es emblemático haber logrado esta captura cuando los dos gobiernos anteriores fracasaron en ello. Y el cambio necesita emblemas.

6- El abatimiento del líder de “Los Templarios”. La muerte de Nazario Moreno quizás tampoco signifique la desarticulación de esa banda criminal en Michoacán, pero sí su debilitamiento y otro mentís al gobierno de Calderón que, por cierto, en esta está siendo vapuleado.

Aún falta mucho para que tengamos un país sin corrupción y con un ambiente competitivo en todos los sectores de la economía, es decir, los objetivos a los que apuntan las acciones emprendidas.

Lo relevante es que haya hechos. Que no sean sólo discursos o propuestas sino decisiones operadas, acciones regulatorias y legislativas, operativos realizados.

Cuando se haga el censo de nuestras insuficiencias que restan, seguramente haremos una lista que será también muy larga. Pero hoy ya tenemos pasos concretos en una dirección que es la correcta.

Lo que hay que esperar, de hecho más bien exigir, es que el gobierno no vaya a ceder a presiones ni a ser atrapado por las demandas políticas y electorales de corto plazo.

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