Opinión

Segundo trimestre

  
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manufactura México

En junio las ventas en tiendas de autoservicio recuperaron ritmo. A tiendas iguales hubo un incremento nominal en ventas de poco más de 5.0 por ciento, con respecto al mismo mes de 2015. Después de que en mayo ese crecimiento no había llegado a 3.0 por ciento, es una buena noticia. En promedio, durante el segundo trimestre, las ventas en tiendas iguales crecieron 6.0 por ciento y en tiendas totales superaron 9.0 por ciento. Se trata de crecimiento nominal y sólo de este tipo de establecimientos, de forma que no se traduce directamente en un incremento del PIB del sector comercio. Sin embargo, es muy posible que esta cifra, para el tercer trimestre, se encuentre entre 3.3 y 3.5 por ciento, el dato más bajo desde el tercer trimestre de 2014, pero porque llevamos año y medio de grandes ventas, justo el periodo en el que el dólar se vio fortalecido.

En la industria tenemos ya el dato de mayo, y seguimos más o menos en la tendencia que inició en 2015: las manufacturas crecen cada vez menos, y ya estamos prácticamente en ceros; la minería se sigue derrumbando, y aunque construcción y electricidad crecen, el resultado final es estancamiento. Como vimos hace unos días, las manufacturas no pueden crecer porque nuestro cliente no compra. Estados Unidos tiene también un proceso de contracción de su industria manufacturera, (que es la misma industria, la norteamericana), debido precisamente al fortalecimiento del dólar. Al no comprar, pues no incrementamos ventas. Eso se puede confirmar con las exportaciones, que en mayo no crecieron (pero ya dejaron de caer).

En minería la caída ya no se debe por completo a la menor producción de petróleo; también el resto de esta actividad económica muestra contracción, y los servicios asociados a este sector se desploman. En construcción tenemos un gran avance en edificación, pero una contracción aún mayor en infraestructura (el recorte presupuestal finalmente se nota). En electricidad un crecimiento muy importante, compensado por un menor avance en agua y gas. Al final, como le decía, la industria prácticamente se estanca.

La industria representa 34 por ciento del PIB total y el comercio 16 por ciento. La mitad, pues. De esa mitad, crece el comercio, pero no la industria, de forma que la aportación de esta parte estará en medio punto de crecimiento económico. El campo nos dará tal vez dos décimas. Lo que queda son los servicios, que divido en dos, porque su dinámica es muy diferente. El gobierno, educación y salud llevan décadas creciendo muy poco, menos que el promedio nacional. No será diferente en este segundo trimestre, de forma que dudo que aporten más allá de una décima. Los demás servicios, que son un poco mayores a la industria, con 36 por ciento del PIB, creo que seguirán mostrando buen movimiento, superior a 3.0 por ciento, y esperaría que aporten de 1.0 a 1.2 por ciento. En la suma, este segundo trimestre parece apuntar a un crecimiento de 2.0 por ciento, tal vez un poco más, pero no mucho.

Para la segunda mitad del año no creo que haya grandes variantes, salvo si la industria empieza a tomar fuerza. Especialmente manufacturas, que dependen de nuestro gran cliente, como le decía. Hay señales de que puede haber un poco más de crecimiento, pero ahora son sólo señales. Pongamos entonces que el segundo semestre tendrá un crecimiento de entre 2.0 y 2.5 por ciento. Como ya hemos dicho otras veces, es poco, pero superior a lo que ocurre en los países grandes de América Latina y Europa. Veremos si la elección presidencial en Estados Unidos cambia ya un poco este ritmo, pero lo sabremos hasta noviembre. Mientras, dando lástimas.

Profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter: @macariomx

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