Opinión

Sea prudente: riesgos a la vista

Hay riesgos en la economía y no se pueden subestimar, pese a que las trayectorias de México y Estados Unidos se enfilen a la senda de la recuperación.

En unas cuantas frases, ese podría ser el resumen del reporte del Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero, que encabezan Hacienda y Banxico y que se dio a conocer ayer.

De los indicadores que marcan la recuperación ya le hemos platicado. Baste decir que, tras conocer la caída de 2.9 por ciento del PIB de Estados Unidos en el primer trimestre del año, seguramente vamos a tener cifras que de manera más clara marquen el rebote en las próximas semanas.

¿Dónde están los riesgos identificados en el Consejo?

1.- Nuevos episodios de inestabilidad en los mercados financieros.

2.- Decisiones de empresas e inversionistas que subestimen los riesgos derivados de la potencial inestabilidad financiera.

3.- Endeudamiento excesivo en moneda extranjera, asumiendo que las tasas fijas y el vencimiento prolongado aseguran frente a fluctuaciones.

Veamos punto por punto.

Hay un proceso de cambio en la política monetaria de Estados Unidos. La reducción de la inyección de liquidez por parte del gobierno continúa y se espera que en octubre deje de haber compra de bonos e hipotecas.

Y, para mediados de 2015, se estima un alza en las tasas de referencia.

No hay ninguna duda de que cuando se presente el alza, o más bien, cuando exista la certeza de que es inminente, va a darse un cambio en los flujos de capital.

La única duda es si éste va a ser súbito y masivo o si va a ser gradual y suave. En el segundo caso, poco afectaría a los aspectos fundamentales de la economía y las finanzas. En el primero, podría significar una devaluación considerable de la moneda y obligaría a un alza de las tasas de interés. Allí está el riesgo para las finanzas de las personas y las empresas. Haga sus cuentas de cómo le pegaría el hecho de que el dólar se fuera a 14 pesos o más y entenderá este tema.

La segunda consideración tiene que ver con la subestimación del riesgo.

Si usted considera que no hay posibilidades de que vaya a existir una fluctuación mayor de las variables financieras como tasas o paridad y piensa que la economía va a marchar sobre ruedas, toma decisiones de comprar, endeudarse, invertir, que serían diferentes respecto a otra en la que considerara un escenario de más riesgo.

Y cuando tenemos lapsos prolongados en los que parecen haberse ido las fluctuaciones, tienden a crearse excesos de confianza que pueden llevar a propiciar una crisis.

La tercera consideración tiene que ver con el tipo de cambio. Desde el cierre del año pasado hasta el día de ayer, hubo una apreciación de 0.7 por ciento; y desde el cierre de 2012, la devaluación fue de sólo 1.0 por ciento. Eso es un incentivo para contraer deudas en dólares. La deuda externa del sector privado está en 110 mil millones de dólares y el endeudamiento desde diciembre de 2012 es de 19 mil 360 millones.

Pese al mejor ambiente económico, nunca está por demás reconocer los riesgos y medirse con ellos.

Twitter: @E_Q_