Opinión

Se sortean candidaturas

Imprudente Gil. Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, pisó una trampa de la curiosidad y cayó en un hoyo negro: el Anexo 8 de los Documentos Básicos del flamante partido Morena que a partir de agosto, como dirían los clásicos, ejercerá sus derechos y prerrogativas y cumplirá con sus obligaciones, mju. El texto empieza como un cuento infantil, algo así como érase una vez un partido y un país: “No hay nada más noble y bello que preocuparse por los demás y hacer algo por ellos, por mínimo que sea. La felicidad también se puede hallar cuando se actúa en beneficio de los otros: vecinos, compañeros de estudio o de trabajo, cuando se hace algo por la colonia o la colectividad, el pueblo o el país”. Con los ojos llenos de lágrimas, Gamés farfulló: Qué bonito es lo bonito, qué angelicales parecemos todos a lo lejos, muy de lejos. En fon.

Como los amigos de Gil, el documento abunda en asuntos y objetivos verdaderos: “El cambio verdadero del país comienza por cambiar la forma tradicional de intervenir en los asuntos públicos”. Ajá, de acuerdo con los redactores de Morena: a veces los cambios empiezan cambiando algo, una forma, por ejemplo.

Violines democráticos

Tenemos buenas noticias: “en Morena no hay un pensamiento único sino principios democráticos en torno a un objetivo común (…). Nos pronunciamos por conducir nuestras actividades por medios democráticos y por la vía pacífica”. Nada de jugar a la roña, Gil se congratula, aunque sea Liópez quien patea el pesebre democrático cada vez que le da su regalada gana. Todos contentos. Oigan esto: “Son tres las principales transformaciones que ha habido en nuestro país: la Independencia, la Reforma y la Revolución. Morena propone impulsar la cuarta transformación de México”. Correcto, pero un momento: esas transformaciones costaron millones de muertos. ¿Cuántos muertos costará a México la transformación de Morena? Caracho, fíjense en lo que escriben, pónganse la pila. A ver, Batres, pase el pizarrón: ¿capital de Tanzania? ¿Ya ve? Por andar de grillo. ¡Que se voltee Batres de burro!

El contenido del documento, como los discursos de Liópez, de pronto da un giro, una pirueta, una machincuepa: “Este régimen de opresión, corrupción y privilegios es un verdadero estado mafioso construido por la minoría que concentra el poder económico y político en México. Ese grupo dispone del presupuesto público y de las instituciones y utiliza la televisión y los medios de comunicación como su principal arma de control y manipulación de los ciudadanos”. Caracho. Si Gil ha entendido algo, según Morena el Estado mafioso (don Corleone) debe terminar, y probablemente también la televisión como la conocemos pues manipula a los ciudadanos idiotas. ¡Ay!, dios de bondad.

Gran rifa


Gil leía y leía sin saber lo que encontraría. Y lo que encontró fue un relámpago, una centella, un rayo. Oigan esto: “Las candidaturas de Morena correspondientes a sus propios afiliados, y regidas bajo el principio de representación proporcional, se seleccionarán de acuerdo al método de insaculación”.

Gamés perdió el resuello y corrió a buscar la palabra en el tumbaburros, nomás faltaba que Gilga no buscara las palabras en el diccionario. Insacular: “poner en un saco, cántaro o urna, cédulas o boletas, con números o con nombres de personas o cosas para sacar una o más por suerte”. Morena va a sortear candidaturas. ¿Nos hemos vuelto locos? No, nadie se ha vuelto loco, en ese partido manda un hombre y nada más un hombre, y no es Batres, por cierto. Martí, la capital de Tanzania es Dodoma. ¡Oh, sí!

Los viernes Gil toma la copa con amigos verdaderos, mientras los camareros acercan las bandejas con Glenfiddich 15, Gamés pondrá a circular está máxima de Graham Greene en el mantel tan blanco: “Nunca convencerás a un ratón de que un gato negro trae buena suerte”.

Gil s’en va