Opinión

Se jodió la bicicleta

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Luis Videgaray

Gil leyó con los ojos de plato el anuncio: la hacienda mexicana recortará 124 mil 300 millones de pesos al gasto público de 2015. Luis Videgaray hizo el anuncio y explicó lo inexplicable: que 65 por ciento del ajuste se concentrará en el gasto corriente y 35 por ciento será en el gasto de inversión. Corriente o de inversión, la cosa viene dura (no empiecen con sus cosas en tan graves momentos). Si Gil fuera Keynes de inmediato resumiría la noticia en esta frase: se jodió la bicicleta.

Los economistas asaltan emocionados el grado cero del sentido común: quítale de aquí, réstale de allá, túmbale a Chuayffet un 3.0 por ciento, total, ni los iba a usar; un 7.0 por ciento a Presidencia y que Aurelio compre tazas de peltre; una mordida a Sedesol, si algo sabe Rosario, además de las cosas del amor, es endeudarse; a Defensa le quitamos 2.0 por ciento y que el secretario General nos perdone; con Pemex y la CFE, cierren los ojos y disparen.

Y así, como en la canción de los perritos, de los seis que nos quedaban ya nomás nos queda nada, nada. El secretario Videgaray dijo sin empacho que la medida no afectará la economía y que la previsión del crecimiento se mantiene. Anjá.

El corazón simple de Gil pregunta al viento: correcto, entonces ¿para que realizan un recorte si éste no afectará a la economía? ¿Nomás para jugar a las estatuas de marfil? Es que de veras. Y todo por nuestro postróleo, los ingresos se han despeñado de 90 dólares por barril en 2014 a 38 en el 2015. Gamés se siente mal, nadie quiere nuestro postróleo.

Dos trenes menos

Gamés lo leyó en su periódico Milenio, dos de los proyectos emblemáticos del gobierno de Peña Nieto, el tren rápido México-Querétaro y el tren transpeninsular Yucatán-Quintana Roo se han convertido en humo. Adiós a los trenes. Queda vivo, y no sabemos por cuanto tiempo, el proyecto del nuevo aeropuerto de la ciudad de México. Gamés no quiere ponerse oscuro, pero un recorte es un recorte, como diría el filósofo.

Oigan esto: el director para América Latina de Moody’s, Alfredo Coutiño, afirmó que las medidas impactarán el crecimiento económico: “hace dos meses teníamos un estimado de 3.3 por ciento para el PIB de 2015, pero la baja para el precio del petróleo nos hizo revisar y ajustar a 3.0 por ciento nuestra proyección. Ahora con el recorte del gasto tenemos que corregir hasta 2.5 por ciento. El problema es que hay posibilidades de que se revise a la baja, ya que prevemos un recorte más al gasto”. Houston: tenemos un problema.

Caracho, si no es Chana es Juana, pero México no crece como dicen los que saben que el país debería crecer: sin reformas no llegaremos a nada; ya tenemos reformas y no llegaremos a nada; o sea, dependemos del oro negro. ¿Cómo ven a Gil metiendo las narices en porcentajes, y en el PIB, y en el gasto corriente y en la manga del muerto.

La negra memoria

Ah, si Gil no tuviera memoria sería un ser de felicidad plena. Recortes, finanzas en peligro, Gil sabe de eso: Echeverría y el final en llamas de ese sexenio en 1976; López Portillo y el año de 1982, el caos gigante, la palabra mexdólar viene a la mente de Gilga, ese tiempo en el cual un libro barato costaba 83 mil pesos; Miguel de la Madrid y la renovación moral, la austeridad, la deuda, las arcas vacías; 1994, el año oscuro, y luego Salinas versus Zedillo en 1995: la mayor crisis financiera del México moderno.

Gil no exagera si dice que el denominador común de todos estos años no sólo ha sido el crecimiento mediocre y la crisis sino la corrupción: lo que saque la mano, licenciado. Dios nos come confesados o, ¿cómo era?

Cuando palabras de la química, esa ciencia que estudia la composición, estructura y propiedades de la materia y sus cambios durante las reacciones, cuando palabras de esa ciencia entran como un ventarrón a la vida de las finanzas, la cosa se pone fea: volatilidad, es decir, la tendencia a pasar a la fase de vapor. El recorte agudizó la volatilidad del peso, o sea aumentó su tendencia a volverse vapor. Dios de bondad.

La máxima de Groucho Marx espetó dentro del ático de las frases célebres: “Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero, ¡pero cuestan tanto!”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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