Opinión

San Luis Potosí, a la deriva

   
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Juan Manuel Carreras López tomó protesta como gobernador constitucional del estado. (cuartoscuro)

Juan Manuel Carreras López, gobernador de San Luis Potosí, se suma a los gobernadores del PRI que enfrentan el rechazo de sus gobernados y si Enrique Ochoa Reza, presidente del tricolor, y el propio presidente Enrique Peña Nieto quieren evitar que el descrédito siga permeando en las filas de su partido, deben de inmediato proceder a corregir el comportamiento de su correligionario.

Como se recordará, desde el inicio de sus mandatos, tanto Javier Duarte como Roberto Borge, recibieron severas críticas por la forma poco honesta e ineficiente con la que se comportaron al frente del Ejecutivo estatal, hechos que causaron voces de alerta; sin embargo nadie prestó atención, lo que a la postre les costó la derrota electoral y los tienen con un pie en la cárcel.

A un año de que asumiera la gubernatura de SLP, el Güero, como lo llaman sus amigos, ha cometido una serie de pifias que están poniendo en riesgo la tranquilidad de sus paisanos, toda vez que los niveles de inseguridad van en aumento y con ello las inversiones productivas que han llegado a esa entidad, particularmente en el rubro de armadoras de automóviles, empiezan a considerar trasladarse a otros estados del centro del país.

Después de vivir asolado por la delincuencia en 2011 y 2012, San Luis Potosí tuvo un periodo de seguridad que de inmediato colocó al estado como uno de los más seguros del país; sin embargo, con la llegada del Güero han aumentado los homicidios y las extorsiones, así como el narcomenudeo y el trasiego de droga.

Con el nombramiento del general Arturo Gutiérrez García como secretario de Seguridad Pública comenzó el desmantelamiento de todo el Sistema de Seguridad estatal que tan buenos frutos dio en la última parte de la administración del doctor Fernando Toranzo.

Este general tuvo el mismo cargo en Tamaulipas y los resultados fueron desastrosos, a grado tal de convertir a esa entidad fronteriza en una de las más peligrosas del continente.

Una de las primeras acciones de Gutiérrez García fue traer de Tamaulipas a 400 efectivos para que asumieran las principales tareas de inteligencia y vigilancia; empero, lejos de mantener a la delincuencia a raya, los criminales que habían sido desterrados volvieron a sentar sus reales en SLP con la protección de la autoridad.

La “legión extranjera”, como le llaman los potosinos a este cuerpo de élite, provocó el rechazo de los sectores más emblemáticos como el empresarial, político y hasta la propia Iglesia.

En el tema de educación, de igual manera existe un abandono que ha propiciado que se realicen más de 30 marchas por los profesores, suceso que nunca había ocurrido, debido al incumplimiento de una serie de conquistas laborales y que de seguir la negligencia en el sector, no tarda para que el movimiento magisterial se convierta en otro dolor de cabeza no sólo para ese estado, sino para las autoridades federales del sector.

La movilidad del transporte en la capital del estado y su zona metropolitana, así como en el corredor industrial, es otro problema que complica la competitividad y la productividad, ya que por carecer de personal competente en este rubro se ha complicado el tránsito de personas y bienes.

Contrasta la anodina personalidad del gobernador Carreras con el protagonismo y la ineficacia de varios de sus colaboradores que han dañado no sólo la reputación del gobierno estatal, sino del propio PRI y sus aliados políticos.



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