Opinión

Salvavidas de los estados en 2015

Continúa cayendo el precio del petróleo, ya ha llegado a 38 dólares por barril y la expectativa es que termine por debajo de 50 en el segundo semestre, lo que inevitablemente se reflejará en los ingresos fiscales y en el tasa de crecimiento del PIB para este año, que difícilmente llegará al promedio de las estimaciones conocidas.

La protección presupuestaria derivada de la insuficiencia de ingreso está cubierta por las coberturas, que así protegen a las finanzas federales, pero no las de Pemex y las de las finanzas estatales y municipales, en virtud de que no son participables, al igual que los ingresos derivados del incremento de precio de los bienes y servicios, como la gasolina, que no pasan por el Congreso.

Las finanzas públicas de estados y municipios tienen una debilidad estructural por el bajo potencial recaudatorio de sus ingresos, por el impacto sobre la actividad económica de una tasa de crecimiento reducida y por la debilidad del mercado interno. Por eso en 2006 en el marco de la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, se crea entre otros el Fondo de Estabilización de las Entidades Federativas (FEIEF), administrado por Banobras. El comité técnico del FEIEF -cuyo presidente es el Gobierno del Distrito Federal, además están Veracruz y Baja California- en 2009 ayudó a reducir el impacto de la caída de las participaciones y a compensar las reducciones, respecto a lo programado, en 2011 y 2012.

Este Fondo es como un seguro que se activa cuando van tres meses de caída en las estimaciones; los tres primeros trimestres cubre hasta un 75 por ciento la diferencia de las participaciones estimadas respecto a las pagadas provisionalmente, y el cien por ciento al final del ejercicio.

En 2013 se activó, pero al final se rebasó la estimación y en 2014 no se uso por un crecimiento aproximado de 0.9 por ciento por sobre las participaciones programadas.

Al respecto recordemos que en 2009 tenía 30 mil millones y se pudieron utilizar 24 mil, incluyendo dos mil de intereses, insuficientes para compensar la caída de las participaciones ese año, de forma tal que se recurrió a la “potenciación” del último pago, es decir, se recurrió a deuda. En efecto, ante la insuficiencia de los recursos del Fondo, se recurrió a un crédito garantizado con bonos cupón cero del gobierno federal, para “potenciar” los recursos del FEIEF, afectando como fuente de pago los flujos futuros del Fondo, con lo que se compensaron en 2009 cerca de 40 mil millones de pesos.

Hoy la preocupación de los funcionarios fiscales es que no alcancen los recursos que tiene el FEIEF, por ello -en caso de que así sucediera- es muy importante que en las reformas a la Ley Federal de Presupuesto, concretamente en el artículo 97, este previsto que si el FEIEF se agota, la Cámara de Diputados puede aprobar una transferencia adicional al mismo. Incluso en una reunión reciente de la Conago el secretario de Finanzas del Distrito Federal habló de la “potenciación”. Yo me preocuparía más -si fuera recetario de finanzas- por el 2016 y en el “llenado nuevo” del FEIEF.

En el mediano plazo sigue siendo necesario revisar la estructura de la recaudación federal participable, petrolizada en poco más de una tercera parte, sustituyendo los ingresos petroleros, cuya recaudación es exclusiva del gobierno federal, por los ingresos de recaudación no petrolera. La no petrolera tampoco garantiza al cien por ciento, ya que depende del crecimiento y por tanto de la fortaleza del mercado interno. No obstante, es muy importante conocer los recursos con que cuenta el FEIEF.

Twitter: @davidcparamo