Opinión

¿Sabes cuáles son los primeros pasos para invertir en Bolsa?

Para muchos ahorradores la fuerte reducción de las tasas de interés los ha llevado a alejarse del sistema bancario y han tenido que voltear hacia opciones diferentes y con mayor componente de riesgo para obtener un rendimiento que valga la pena. La Bolsa es una excelente alternativa y la pregunta básica sería: ¿cómo empiezo?

El inicio, después de haber tomado la resolución, es definir el monto que se está dispuesto a utilizar para este tipo de inversión.

Un punto de referencia es el mínimo que las casas de Bolsa aceptan para manejar los recursos, aunque esta limitante es cada vez menor y hay algunas con niveles bajos de requerimiento.

Sin embargo, un aspecto fundamental para saber cuánto dinero se destinará es la percepción sobre el riesgo en relación al rendimiento esperado. Sencillamente, si la decisión quita el sueño y se está estresado por los movimientos del mercado, es preferible bajar la cantidad.

Lo más conveniente es aplicar la teoría del portafolios y depositar sólo una parte del patrimonio, para evitar que en caso de una caída intempestiva se tengan problemas financieros graves.

Una recomendación sería empezar en forma moderada para aprender y luego ir elevando los montos paulatinamente. Se sugiere destinar una cantidad que en el extremo se pueda perder sin que eso implique un colapso en las finanzas.

En contrapartida, y bajo una perspectiva de eficiencia en el manejo de los recursos, entre más alta sea la cantidad destinada al mercado bursátil, permite la diversificación en un número mayor de acciones. Cuando se trata de un presupuesto bajo, la posibilidad es entrar a sociedades de inversión de renta variable.

Otro aspecto a considerar es tomar en cuenta que aunque es factible retirar los fondos, es un dinero destinado a un lapso de tiempo prolongado, independientemente del perfil del inversionista.

Hay quien lo percibe con un enfoque patrimonial y desean adquirir empresas con clara solvencia y que en el largo plazo den una rentabilidad importante, mientras otros quieren ganancias rápidas derivadas de los movimientos del precio de los títulos en una forma inmediata y se le conoce en México como “casque”.

En este último caso, se obliga a ser un conocedor, disponer de tiempo diario para estar vigilando el precio de las acciones, y un asesor avezado en estos temas. Por supuesto, hay más riesgo de pérdida y también la posibilidad de ganancias muy fuertes.