Opinión

¿Roemer a la UNESCO?
Ni Wikipedia lo explica

   
1
  

   

SRE. (zona3.mx)

Uno de los misterios más grandes de este sexenio lleno de enigmas corresponde a qué entienden por política exterior. Si damos por buena la leyenda de que los priistas de antes tenían una idea del lugar de México en el mundo, los priistas de hoy trabajan para desmentir esa noción.

Importantes embajadas que quedan acéfalas por meses, consulados que son refugio para cuestionadísimos exgobernadores, desdén a Estados Unidos como espacio donde hacer política, personal diplomático que en Madrid se integra sin pudor a la defensa de Humberto Moreira, largos meses de silencio ante Trump, desentendimiento total –hasta hace muy poco– de crisis como la venezolana…

Quizás en política exterior lo único consistente del gobierno de Peña Nieto es que una vez que se equivoca, no hay dios que le haga entrar en razón. La obcecación como supuesta virtud. Un caso ejemplar de lo anterior lo personifica Andrés Roemer, cónsul en San Francisco que ahora es mencionado como probable representante de México ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Diversos columnistas, León Krauze para empezar, en su momento cuestionaron la problemática doble agenda del señor Roemer, que a pesar de su nombramiento diplomático siguió realizando actividades privadas de supuesta promoción del conocimiento y la cultura –La ciudad de las ideas y Mexiam–, mediante una organización que al mismo tiempo él presidía (Poder cívico AC). La doble cachucha como supuesta virtud.

¿Qué habrá visto Peña Nieto para considerar que Roemer tiene las cartas credenciales para ir a París a representarnos en la UNESCO? Busco una respuesta en Google y Wikipedia, sí, la muchas veces denostada Wikipedia, hace crecer las dudas. Porque en esa página web de autoría colectiva uno encuentra fácilmente una lista de embajadores de nuestro país ante la UNESCO, y el calibre de esos nombres sólo hace más grande la distancia entre el hoy mencionado y muchos de sus antecesores.

Hagamos un ejercicio. Tomemos de esa página sólo aquellos logros que algunos embajadores en la UNESCO ya habían alcanzado antes de llegar a ese cargo en París.

Manuel Martínez Báez, primer representante, presidió la Academia Nacional de Medicina. Jaime Torres Bodet ya había sido secretario de Educación Pública. Antonio Castro Leal, rector en la UNAM, director de Bellas Artes, miembro de El Colegio Nacional. José Luis Martínez, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua. Manuel Alcalá Anaya, director de la Biblioteca Nacional. Víctor Flores Olea, director de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, embajador en la Unión Soviética, subsecretario de Cultura de la SEP. Luis Villoro, miembro de El Colegio Nacional. Mario Ojeda Gómez, presidente de El Colegio de México. Eraclio Zepeda, Premio Xavier Villaurrutia. Pablo Latapí, fundó y dirigió el Centro de Estudios Educativos, miembro del SIN nivel III, investigador emérito de la UNAM en educación. Homero Aridjis, fundador del Grupo de los Cien, Premio Xavier Villaurrutia...

Claro, también tuvimos de paso por ahí a Luis Echeverría, y a diplomáticos de carrera.

¿Qué antecedentes institucionales da Wikipedia sobre Roemer? Destaco estos: “De 2000 a 2003 fue secretario técnico “B” de la política cultural en el Conaculta. Igualmente fue secretario técnico del gabinete de Desarrollo Social en la Oficina del presidente Ernesto Zedillo de 1998 a 1999. Además, entre 1994 y 1995 fue el coordinador de estrategia de la Secretaría de Gobernación”. Sí, del efímero y fallido Esteban Moctezuma.

México en la UNESCO, de Torres Bodet et al a Andrés Roemer.
El nuevo PRI y la devaluación de la diplomacia, el triste y consistente musical peñanietista.

Twitter: @SalCamarena

También te puede interesar:
Castañeda le pone el cascabel al gato
Norberto, Francisco y 'Spotlight'
Arne, el síntoma y la enfermedad