Opinión

Esto es lo que opina Branson del Brexit

       
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Branson, ilustración

Para el momento en que leas esto, los votantes en el Reino Unido probablemente habrán ido a las urnas y decidido si quieren o no seguir siendo parte de la Unión Europea. Creo que los temas en el centro de la llamada campaña del Brexit, o salida británica, son relevantes para los emprendedores en todo el mundo. La situación ofrece algunas lecciones valiosas sobre el riesgo, la oportunidad y el equilibrio del aspecto negativo; temas que todo emprendedor debe enfrentar en uno u otro momento.

He lanzado docenas de compañías desde que empecé en los negocios hace casi 50 años. Hay pocas cosas que encuentre más emocionantes que crear algo de la nada y convertirlo en una empresa próspera, mientras, de paso, se sacude a competidores estirados en una nueva industria. Me he ganado la fama de que me gusta correr riesgos; y no sólo en los negocios, considerando mis aventuras en globos aerostáticos y barcos, ¡y mientras hacía montañismo!

Probablemente has leído o escuchado sobre algunas de mis mayores apuestas: firmé a un músico desconocido llamado Mike Oldfield y creé mi propio sello discográfico porque creí que "Tubular Bells" era único y podía cambiar la industria de la música; negocié un acuerdo con Boeing para alquilar un jumbojet, luego lancé Virgin Atlantic con una ruta Londres-Nueva York porque sabía que el público respondería a una aerolínea que verdaderamente se preocupara por sus pasajeros; ordené trenes de alta velocidad en el Reino Unido aun cuando no hubiera vías listas para que corrieran en ellos porque sabía que acelerarían los recorridos ferroviarios a largo plazo. ¡Todas estas fueron buenas apuestas!

He visto fracasos también: Virgin Cola, Virgin Brides y Virgin Pubs, por mencionar algunos. Aunque esas empresas no dieron resultado, la marca Virgin ha podido pasar de éxito en éxito porque me aseguré de haber comprendido el lado negativo, o el peso del riesgo que estaba corriendo. Esto me permitió equilibrar cualquier tropiezo contra los éxitos que estábamos viendo en nuestros sectores principales; ya sea aviación, telefonía móvil, servicios financieros y salud y bienestar. Así es como hemos podido correr riesgos y tener éxito, una y otra vez.

Cuando el Brexit es visto a través de este lente, el aspecto negativo potencial parece ser demasiado devastador para justificar correr ese riesgo. Los logros que aportaría dejar la UE, algunos simpatizantes afirman que se reclamaría cierta sensación de soberanía para Gran Bretaña, no lo justifican.

Antes de que la UE fuera fundada en 1993, tratar de realizar actividades comerciales dentro de Europa era difícil. Trasladar equipos de trabajo entre Gran Bretaña y el continente involucraba visas, papeleo y trámites burocráticos interminables. Si querías transferir productos entre las naciones, tenías que pagar impuestos extremadamente altos y saltar innumerables obstáculos burocráticos. La creación de la UE ha permitido a los emprendedores británicos realizar sus actividades comerciales mucho más libremente, sin impuestos y aranceles.

Lo que es más, las personas pueden vivir, trabajar y viajar a donde elijan dentro de la Unión. Miles de estudiantes están ampliando sus horizontes en culturas diferentes, estudiando en el extranjero en todas las ciudades desde Madrid hasta Múnich.

Las empresas de Virgin emplean a casi 50 mil personas en el Reino Unido, y los proyectos que apoyan realizan actividades comerciales alrededor del planeta. Y no estamos solos: hasta tres millones de empleos británicos están vinculados a la pertenencia al mercado único más grande del mundo, un mercado de más de 500 millones de consumidores, ofreciendo oportunidades sin paralelo para la inversión y el comercio, y casi la mitad de todas las exportaciones británicas se destinan a otros países en la UE. Según muchos analistas, el Brexit asestaría un golpe devastador a la economía del Reino Unido, eliminando muchos empleos y debilitando la fuerza de la libra esterlina. Esta idea está cargada de riesgos, demasiados riesgos.

Después de equilibrar los riesgos con los beneficios, he concluido que dejar la Unión Europea no es un riesgo que el Reino Unido debiera correr, ahora o en el futuro. No puedo apoyar esto como emprendedor, como alguien a quien le gustan los riesgos, ni como padre y abuelo a quien le importa profundamente el mundo que dejamos a las generaciones futuras.

La pertenencia del Reino Unido a la UE no sólo hace a Europa más fuerte; hace al Reino Unido más fuerte también. Las amenazas mundiales que enfrentan todas las personas, jóvenes y viejas, como el cambio climático, las crisis financieras y la guerra, se abordan mejor de manera colectiva. Espero que nuestra unión continúe durante muchos años por venir.

Twitter: @richardbranson

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