Opinión

Revisarán categorización de hoteles

“Calidad significa hacer lo correcto cuando nadie está mirando”
Henry Ford

Los dueños de los hoteles dejarán de ponerse “estrellas” por su cuenta luego de que la Secretaria de Turismo (Sectur) ha iniciado un proceso para revisar las normas oficiales relativas a la categorización de esos negocios.

En México, la mitad de los hoteles no tiene ninguna categorización, y si bien dicho proceso de certificación es y seguirá siendo voluntario, a partir de 2015 habrá una entidad encargada de cotejar la información que proporcionan cadenas y hoteleros independientes.

La idea de la dependencia al frente de Claudia Ruiz Massieu es que a partir de la categoría se puedan determinar tarifas, lo que imaginará ha despertado cierta molestia en el gremio hotelero acostumbrado a fijar precios en función de la oferta y la demanda de un hotel.

En la redacción de las normas que le comento entre otras cosas se plantea dejar como categoría máxima las 5 estrellas, lo que dejaría a un lado las de lujo y gran turismo.

Hablamos de una revisión a normas que están vigentes desde 1996, lo que significa el primer paso de esta administración para poner al día el marco regulatorio del sector hotelero que en zonas como la Riviera Maya ha tenido desde 2012 niveles de ocupación altos prácticamente en todo el año, lo que podría dar lugar a algunos abusos.

Los funcionarios de Sectur ya han comenzado a reunirse con los diferentes grupos hoteleros para escuchar sus comentarios y de alguna forma tratar de incorporarlos al proceso que realiza Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer).

Otro cambio en puerta es que de forma aleatoria habrá inspecciones a los hoteles que digan ser de 1 a 5 estrellas, responsabilidad que caería en la Profeco al mando de Lorena Martínez, ya que la Sectur no tiene la infraestructura humana para realizar dicho proceso, mientras que en la parte relativa a medio ambiente, esa función estaría al frente de la Profepa de Guillermo Haro Bélchez.

La intención de Sectur es que tanto el turista nacional como extranjero deje de llevarse sorpresas al llegar a un hotel, lo que puede influir en que un visitante decida regresar a México.

Como se esperaba, la disidencia minera mostró su sorpresa al conocer que la secretaría del Trabajo de Alfonso Navarrete Prida entregó la toma de nota a Napoleón Gómez Urrutia, quien por enésima ocasión se reeligió como secretario general del Sindicato Minero, ahora para el periodo 2014-2020. Por lo pronto, los 14 mil disidentes del Sindicato Minero, agrupados en la corriente Alianza Minera Nacional, coordinada por Héctor Jiménez Coronado, denuncian que con dicha toma de nota, las autoridades laborales avalaron todas las tropelías ocurridas en la 38 Convención General Ordinaria efectuada en la primera semana de este mes, en la que Napito se autoreeligió y de paso desafió al gobierno de Enrique Peña Nieto. Como es costumbre en las elecciones sindicales mineras, Napito volvió a ganar sólo con el voto de sus allegados y de personas que, aún sin identificarse como trabajadores mineros, metalúrgicos o siderúrgicos, votaron. Obvio: a los disidentes ni siquiera se les permitió la entrada al recinto sindical, donde el líder en su autoexilio estuvo presente a través de una pantalla de plasma que trasmitió su imagen desde Vancouver, Canadá.

Nada que las empresas TUMSA, Placas Realzadas, DYR y Troquelados e Impresos, aún siendo competidores, han sumando voluntades decidieron demandar al gobierno del estado de Baja California de Francisco “Kiko” Vega por una serie de irregularidades en la licitación 32065001-016-14 que comprende la fabricación de placas y calcomanías para automotores.

Correo: rogeliovarela@hotmail.com