Opinión

Reunión semestral de economistas en jefe del IIF en Singapur

 
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Janet Yellen, presidenta de la Fed. (Bloomberg)

El momento en el que el Banco de la Reserva Federal en EU (Fed) decida aumentar la tasa de interés y la dinámica de crecimiento en China continúan siendo los dos grandes temas macroeconómicos de coyuntura. Asimismo, los riesgos geopolíticos –encabezados por la forma en como se desarrolle el Estado Islámico (EI)– y la manera en cómo afectará el choque tecnológico actual continúan siendo los principales temas estructurales. Alrededor de estos temas fue que se llevaron a cabo las discusiones en la reunión semestral del Comité de Economistas en Jefe del Instituto de Finanzas Internacionales (o IIF por sus siglas en inglés), grupo al que un servidor tiene el privilegio de formar parte.

A 31 grados centígrados y con humedad intoxicante –alimentada por las lluvias de monzón–, la isla de Singapur fue en esta ocasión el escenario en el que se llevaron a cabo dos días de intensas discusiones sobre el estado de la economía mundial. El auditorio del campus que tiene en Singapur la muy prestigiada universidad francesa INSEAD, fue sede de las exposiciones de los diferentes departamentos de estudios económicos de los principales bancos privados del mundo lideradas por Charles Collyns, quien por años fuera el encargado de hilvanar el World Economic Outlook –documento de cabecera del Fondo Monetario Internacional (FMI)– y quien hoy funge como economista en jefe del IIF. Así, para facilitar la exposición de las conclusiones que considero más relevantes, decidí dividir el espacio restante en dos: (1) Los países desarrollados y las divergencias de política monetaria; y (2) el crecimiento de China y las economías emergentes.

(1) Los países desarrollados y las divergencias de política monetaria.

Siendo EU la economía que engendró la crisis económico-financiera global de 2008-2009, es la primera que está saliendo adelante con un fortalecimiento de su economía, particularmente de los dos pilares que causaron dicha crisis: (a) el sector inmobiliario; y (b) el sobreendeudamiento de las familias. Así, a pesar de que no existen presiones inflacionarias en el horizonte y con datos muy saludables de empleo y de consumo privado, es altamente probable que la Fed inicie su ciclo de normalización de tasas de interés este mes. Quiero destacar que a diferencia de las últimas reuniones globales (e.g. FMI, G20, Foro Económico Mundial) a las que tuve la oportunidad de asistir, ahora no se insistió en la posibilidad de que EU se encuentre en una situación de crecimiento estructural lento (estancamiento secular). No obstante, tampoco se cree que en EU vayamos a observar un crecimiento acelerado en los próximos trimestres que propicie mayores niveles de inflación y denote un ciclo muy restrictivo por parte de la Fed. En este sentido, hubo consenso en que el Banco Central de EU actuará con mucha gradualidad en la subida de tasas de interés. Por otro lado, noté mayor preocupación sobre la economía de la Eurozona. Si bien se ha ido recuperando con menor lentitud que hace algunos trimestres –en gran parte por la expansión de la política ultra laxa del Banco Central Europeo–, se encuentra en un estado muy vulnerable, en donde cualquier evento global negativo pueda descarrilar dicha recuperación.

En contraste, percibí un mayor optimismo sobre la senda de crecimiento de la economía japonesa en el corto y mediano plazos. Sobre todo por el inicio de nuevos proyectos que ha fomentado la inversión privada. Por último, a diferencia de inicios del año en donde se veía con preocupación la divergencia de políticas monetarias entre EU, por un lado y la Eurozona y Japón por el otro, ahora se ve como algo que apoyará el crecimiento de Europa y la economía del país del sol naciente.

(2) El crecimiento de China y las economías emergentes. No hay duda de que la economía china se está desacelerando. En este sentido, el impacto que está teniendo la desaceleración en China, particularmente en los mercados emergentes, se ve en tres dimensiones: (a) impacto cíclico. Así como durante su fase de expansión China apoyó el crecimiento de varios países emergentes, ahora en la fase cíclica de contracción también está provocando desaceleración en los emergentes; (b) impacto estructural. El gran cambio que están llevando a cabo las autoridades chinas para rebalancear su economía de una orientación hacia manufactura, inversión y exportación, hacia el consumo privado, tendrá efectos permanentes en la demanda de materias primas y, por lo tanto, en los países emergentes, particularmente los que más exportan este tipo de bienes; y (c) magnitud del choque. La economía china es tan grande ahora (segunda en el mundo, después de EU), que un cambio económico en China tiene efectos similares a las de un choque en la economía de EU. En resumen, en esta reunión me quedé con un optimismo moderado respecto al crecimiento del mundo en los próximos años, en donde no se aprecia que se avecine una crisis.

Twitter: @G_Casillas

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