Opinión

Reunión anual
FMI-BM, preocupación por recesión en Europa

Como cada año desde 1946, este fin de semana se llevó a cabo la reunión anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) en la ciudad de Washington, DC, en Estados Unidos (EU). En mi opinión, los grandes temas que marcaron las reuniones fueron tres: (1) Preocupación de que la economía de la Eurozona entre en recesión; (2) normalización de la política monetaria del Banco de la Reserva Federal (Fed) en EU y que la asincronía de ciclos económicos provoque divergencias de política entre los principales bancos centrales del mundo y tenga impactos importantes en economías emergentes; y (3) temas geopolíticos en las diferentes regiones del mundo, en particular las tensiones en Medio Oriente.

(1) Eurozona cerca de una recesión. La Eurozona entró en crisis meses después de la debacle global de 2008-2009, por lo que tocó fondo después que EU y por lo tanto, también la recuperación inició después. En este sentido, la mejoría estaba en una etapa temprana, frágil y las sanciones económicas que se han impuesto a Rusia por el conflicto con Occidente –desatado a partir de los problemas en Ucrania y la anexión de Crimea–, quitaron momentum a la economía de la Eurozona. De hecho, algunos países como Italia ya están técnicamente en fase recesiva. El problema mayor es que si bien se sabe qué decisiones de política económica debe de llevar a cabo la Eurozona, no se percibe que exista la intención política de hacerlo. Además de reformas estructurales y acciones de política fiscal –particularmente más gasto en Alemania y recorte de déficit en Francia (lo contrario a lo que se ha hecho)–, la sugerencia entre analistas y académicos es que el Banco Central Europeo aplique un programa de compra de activos a gran escala (quantitative easing o QE) a la Fed. Desafortunadamente, ni las autoridades fiscales, ni del Banco Central han mostrado particular inclinación por estas estrategias, por lo que considero que el riesgo de recesión y de deflación es muy alto.

(2) Normalización de política monetaria de la Fed. El consenso en general es que la economía en Estados Unidos está ganando dinamismo, por lo que la normalización de la política monetaria de la Fed se ve cada vez más cercana. No obstante, la visión en general es que el FOMC (Comité de Mercado Abierto del Fed) debe adoptar una estrategia de cautela a la hora de iniciar este proceso, principalmente debido a que todavía hay incertidumbre respecto al nivel de holgura que existe en la economía y porque una vez que se inicie este proceso, será muy difícil de revertir. Adicionalmente, hay que tener en cuenta el efecto que tendrá dicha normalización sobre los mercados, en particular sobre las economías emergentes, cuyo impacto dependerá de tres factores principalmente: (a) cambios en el entorno global, específicamente el nivel de aversión al riesgo y el ritmo de crecimiento (en donde el repunte de la economía china es muy relevante); (b) entorno económico en EU y la estrategia de comunicación de la Fed con respecto al proceso de normalización; y (c) los fundamentales de cada economía emergente en específico. Al final, la mayoría de los analistas del sector privado vemos el inicio de un ciclo de alza de tasas del Fed en junio de 2015.

(3) Tensiones geopolíticas. Entre los retos para el crecimiento global están los riesgos geopolíticos, no sólo entre Rusia y Occidente (i.e. Ucrania), sino particularmente en el Medio Oriente. Una de las mayores preocupaciones que se comentó ampliamente fue que las acciones militares que han llevado a cabo los gobiernos de EU y demás aliados, estén siendo insuficientes y poco oportunas, aumentando así la probabilidad de que ISIS (Estado Islámico de Irak y el Levante) se fortalezca considerablemente al conquistar Bagdad y otras ciudades importantes.

En resumen, el mundo continúa en esta larga fase de recuperación después de la crisis económico-financiera global de 2008-2009, pero enfrenta retos muy importantes, sobre todo el de la normalización de la política monetaria de la Fed –en un entorno económico altamente incierto, en donde se cuestionan varios aspectos fundamentales, como es el caso del PIB potencial de EU–, así como los impactos de las crecientes tensiones geopolíticas. En este sentido, preocupa la asincronía de los ciclos económicos entre los países desarrollados, particularmente por la adopción de políticas monetarias en sentido contrario y el impacto que pueden tener estas en las naciones emergentes, especialmente los que no tienen fundamentales macroeconómicos sólidos.

* El autor es director general de Análisis Económico de Grupo Financiero Banorte. Las opiniones que se expresan en el artículo no necesariamente coinciden con las del Grupo Financiero Banorte, por lo que son responsabilidad absoluta del autor.

Twitter: @G_Casillas