Opinión

Retos en la infraestructura petrolera para refinación e importación

 
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Dentro de la reforma energética, se ha abierto la posibilidad de inversiones nacionales y extranjeras, como contratistas de Pemex o como inversionistas independientes para el transporte de gas, de gasolinas, de petróleo crudo y de refinados de petróleo. El panorama por ahora es de creciente caída de la producción nacional de derivados, el aumento de la dependencia de productos importados, así como en tal sentido, de necesidades de desplegar infraestructura transfronteriza.

En los primeros seis meses de 2016, por ejemplo, el consumo de gasolinas ascendió a 812,000 de barriles de petróleo al día, que equivalen a 129 millones de litros, entre Magna y Premium. En general, la compra de combustible pasó de unos 421,000 barriles en enero pasado, a 534,000 aproximadamente para agosto actual (27% de crecimiento en 6 meses). Por su parte, la capacidad de producción nacional de combustibles ha disminuido, ya que de las 6 refinerías nacionales, sólo dos han visto aumentar su producción: Tula y Minatitlán. Hace apenas unas semanas se tuvo una situación de retraso en el abasto de la refinería de Cadereyta.

El problema es múltiple. Por una parte, los menores precios internacionales se juntan con menor capacidad de producción así como también menor actividad de refinación. Por otra, la restructura de Pemex ha disminuido su posibilidad de gasto que pasó de un máximo en 2014 de $40 mil millones de dólares ($13.1 de OPEX y $27.8 mmd de CAPEX), a $23.8 mmd en 2016 ($10.9 de operación OPEX, y fuerte caída a $12.9 mmd de CAPEX). La salida entonces es más contratación externa y apertura a otros jugadores.

Se requiere poner nueva visión al negocio. Por ejemplo, en exploración y producción, aparte de los grupos empresariales de la subasta de la Ronda 1, se acaba de abrir la licitación del bloque Trión en aguas profundas, con unos $11 mm de dólares de inversión, 45% por parte de Pemex. Por su parte, Pemex ha puesto a la venta activos. Además, destacan las nuevas inversiones en el poliducto Dos Águilas entre Texas y Nuevo León, con jugadores como Citgo, Valero, Flint Hills, y otros hasta la terminal Santa Catarina.

El autor es EGADE Business School, especialidad en Administración Energética.

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